BUENOS AIRES (AP) — El Fondo Monetario Internacional informó el lunes que las negociaciones con Argentina para la concesión de un préstamo están muy avanzadas y que la ayuda apunta a fortalecer la economía y proteger a los sectores vulnerables.

El personal del FMI y las autoridades argentinas “han estado comprometidos en un diálogo estrecho y muy constructivo” a raíz del pedido del país de una ayuda crediticia para su plan económico y las conversaciones están “muy avanzadas”, dijo en un comunicado Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo multilateral.

El acuerdo estará basado “en un plan impulsado por las prioridades del gobierno argentino, con un enfoque particular en la protección de los más vulnerables y en el fortalecimiento de la economía”, señaló.

Argentina acudió al Fondo por primera vez en casi dos décadas tras ser sacudida en mayo por una crisis cambiaria durante la cual el peso sufrió una devaluación de más del 20% que obligó al Banco Central a vender miles de millones de dólares de reservas. El presidente Mauricio Macri argumentó que el préstamo impedirá una crisis económica de mayor magnitud.

Argentina ha solicitado un crédito “stand by” excepcional -cuyo monto no se ha especificado- que se concretaría durante este mes y con el cual pretende evitar una crisis económica luego de la depreciación del peso, asegurar recursos para el pago de deuda hasta fines de 2019 y restablecer la confianza internacional en el país.

El ministro argentino del Interior, Rogelio Frigerio, reconoció en declaraciones al canal América que el gobierno de Macri ha perdido “una parte de la confianza de la ciudadanía argentina” a raíz de la crisis cambiaria y otros problemas como la aceleración de la inflación y al respecto indicó que el acuerdo crediticio “es el primer paso para recuperarla”.

Con el préstamo -afirmó el funcionario- Argentina logrará generar “más certidumbre” y mostrar a los mercados que tiene cubiertas las necesidades de financiamiento para este año y el próximo hasta alcanzar el equilibrio de sus cuentas públicas, lo que permitirá avanzar en la reducción de las tasas de interés para que el crecimiento económico se perpetúe.

La decisión de Macri de recurrir al FMI es rechazada por organizaciones sociales, sindicatos y partidos opositores, que en los últimos días recrudecieron sus protestas al dar por descontado que el organismo exigirá más medidas de ajuste.

El descontento social viene aumentando desde hace meses por una inflación imparable en la que ha repercutido la reciente suba de las tarifas de agua, luz y gas -tras la eliminación de millonarios subsidios- y del transporte público. El alza del costo de vida de este año sería igual o mayor al 24,8% de 2017, según economistas privados.

Los argentinos tienen una muy mala imagen del Fondo, especialmente a raíz de la crisis de 2001 cuando se lo apuntó como responsable del colapso de los bancos, la devaluación de la moneda y el crecimiento de la pobreza a una tasa mayor al 50% por sus políticas de ajuste.

El gobierno sostiene que la ayuda que recibirá no será a costa de desatender a los sectores desfavorecidos, en un país donde la pobreza afecta a cerca de 30% de la población.