MOSCÚ (AP) — Las fuerzas armadas rusas dijeron el viernes que eliminaron a un grupo de rebeldes sirios que atacaron una base aérea de Rusia en Siria.

El ministerio de Defensa ruso dijo que localizó a los rebeldes con drones y otros medios de inteligencia y los atacó con artillería cuando se subían a un minibús en la provincia norteña de Idlib.

Agregó que las fuerzas armadas rusas destruyeron además una instalación rebelde para ensamblar drones en Idlib.

El ataque con morteros contra la base aérea de Hemeimeem mató a dos soldados rusos en vísperas de Navidad, de acuerdo con el ministerio de Defensa. Dijo que ninguno de sus aviones fue alcanzado, pero el diario de negocios Kommersant reportó que siete aviones fueron dañados irreparablemente.

La semana pasada, los rebeldes lanzaron además un ataque con drones contra Hemeimeem y una basa naval rusa en Tartius, que fue repelido por las fuerzas rusas. El ataque, en el que participaron 13 drones, fue el primero de su tipo desde que Rusia lanzó su campaña militar en Siria en septiembre del 2015.

El cañoneo y el ataque con drones se produjeron apenas semanas después de que el presidente ruso Vladimir Putin declaró victoria en Siria y ordenó el retiro parcial de tropas del país árabe.

El ministerio de Defensa dijo que capturó tres drones y presentó un par de ellos en un encuentro con la prensa el jueves, en el que dijo que la cruda apariencia de los aparatos ocultaba sofisticados sistemas de guía a prueba de interferencias y que permiten ataques precisos.

Dijo que los drones fueron lanzados desde al-Mouazzara en Idlib, a más de 50 kilómetros (30 millas) de distancia de las bases rusas. La provincia se ha vuelto un importante punto de reunión para diversas facciones rebeldes luego que el gobierno sirio recuperó control de grandes secciones de territorio gracias al respaldo aéreo ruso.

El ataque con drones aumentó las tensiones entre Rusia y Turquía, que tiene gran influencia sobre los rebeldes en Idlib.