WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump “tiene confianza” en el secretario de Justicia Jeff Sessions a pesar de las duras críticas que le lanzó, informó el jueves la Casa Blanca.

El presidente “está decepcionado” por la decisión de Sessions de recusarse de la investigación de la presunta injerencia rusa en la campaña presidencial de 2016, dijo la vocera presidencial Sarah Huckabee Sanders.

Pero añadió: “Obviamente (Trump) le tiene confianza, porque de lo contrario él no sería secretario de justicia”.

Poco antes Sessions había dicho que no tenía intenciones de renunciar después que el presidente Trump lo fustigó por recusarse.

“Amamos este trabajo, amamos este departamento y tengo la intención de continuar mientras sea apropiado”, dijo Sessions.

El ex senador de Alabama fue uno de los primeros y más fervorosos partidarios de Trump, quien lo nombró secretario de Justicia en febrero. Un mes después se recusó de la investigación al revelarse que no había informado sobre sus encuentros con el embajador ruso en Washington.

En una conferencia de prensa convocada para hablar de otro asunto, se le preguntó a Sessions cómo podía continuar en el puesto sin gozar de la confianza del presidente. Su respuesta: “Estamos cumpliendo ahora mismo. El trabajo que estamos haciendo hoy es el que pensamos seguir haciendo”.

Pero Sessions no pudo concentrarse en el caso del que quería hablar: el desmantelamiento internacional de un mercado ilícito de drogas en internet que según las autoridades es 10 veces mayor que el de Silk Road. La conferencia de prensa sobre ese caso terminó apenas resultó claro que los periodistas no tenían preguntas que hacer sobre esa investigación.

Trump dijo en una entrevista con The New York Times el miércoles que jamás le habría ofrecido el puesto a Sessions si hubiese previsto la recusación.

"Jeff Sessions acepta el puesto, asume el puesto, se recusa, lo cual, francamente, me parece muy injusto para con el presidente”, dijo Trump al periódico. “¿Qué es eso de asumir un puesto y recusarse? Si se hubiese recusado antes del puesto, le habría dicho, ‘gracias, Jeff, pero no te contrataré’. Es extremadamente injusto _por decir lo menos_ para con el presidente”.

El mordaz regaño de Trump puso de manifiesto que su furia con la recusación de Sessions no ha disminuido en los cuatro meses transcurridos. En la misma entrevista expresó su furia con Robert Mueller, el fiscal especial que dirige la investigación federal; James Comey, el director del FBI despedido por Trump; Andrew McCabe, reemplazante interino de Comey en el FBI; y el subsecretario de Justicia Rod Rosenstein, quien designó a Mueller.

Aunque la reprimenda refleja la furia de Trump con uno de sus aliados más incondicionales, no significó un intento de obtener la renuncia de Sessions, dijeron dos asesores del presidente.

La Casa Blanca no hizo el menor intento de retractarse de las declaraciones de Trump o de expresar confianza en el secretario de Justicia. Por el contrario, los dos asesores reconocieron que las declaraciones públicas del presidente expresaban en general lo que le han escuchado decir sobre Sessions en privado.

Los asesores hablaron bajo la condición de anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente sobre lo que piensa el presidente. El Departamento de Justicia se negó a hacer declaraciones.