ATENAS (AP) — La primera visita oficial de un presidente turco a Grecia en seis décadas tuvo un comienzo tenso el jueves cuando Recep Tayyip Erdogan reiteró las declaraciones que han alarmado a sus anfitriones sobre la necesidad de “actualizar” en Tratado de Lausana de 1923 que, entre otros asuntos, marca las fronteras de la Turquía moderna.

Erdogan se reunió en el inicio con el presidente griego Prokopis Pavlopoulos, y en las discusiones televisadas entre los dos mandatarios, generalmente dedicadas a formalidades antes de las conversaciones a puertas cerradas, saltó a la vista la incomodidad de ambos.

Los presidentes se lanzaron a una discusión apenas velada sobre la minoría musulmana en el noreste de Grecia y el tratado. Durante sus dos días en Grecia, Erdogan visitará a la comunidad en el noreste, que Grecia reconoce como minoría religiosa. El estatus de esa comunidad, que Erdogan considera una minoría turca, también fue determinado por el Tratado de Lausana.

En la víspera de su arribo, Erdogan produjo una conmoción en los círculos oficiales griegos al afirmar en una entrevista con la TV griega Skai la necesidad de “actualizar” el tratado.

“N realidad, todos los acuerdos en el mundo deben ser actualizados con el paso del tiempo”, dijo Erdogan. “También Lausana, a la vista de todos estos sucesos, necesita una actualización. Esta actualización beneficiaría no solo a Turquía sino también a Grecia”.

Estas declaraciones “provocan inquietudes graves y preguntas”, dijo el vocero del gobierno griego Dimitris Tzanakopoulos en un comunicado. “El gobierno griego y el primer ministro quieren que esta visita sirva para construir puentes, no erigir muros”.