CAMBRIDGE, Massachusetts, EE.UU. (AP) — Un suburbio de Boston ha sancionado una de las ordenanzas más restrictivas de Estados Unidos a la venta de animales.

La ordenanza aprobada en Cambridge prohíbe la venta de perros y gatos criados para el comercio, así como la de aves, anfibios, reptiles y roedores. La ciudad solo permitirá la venta de animales de refugios o de organizaciones de rescate.

Cientos de ciudades estadounidenses han prohibido algunas ventas. Pero Laura Hagen, de la Sociedad de Massachusetts para la Prevención de Crueldad hacia los Animales, dijo al periódico Boston Globe que la ordenanza de Cambridge es un “hito” porque va más allá.

Solo dos cadenas nacionales venden animales en Cambridge, donde se encuentra la Universidad de Harvard.

El presidente de la cámara del sector de mascotas dijo que la ordenanza atenta contra los beneficios de las tiendas y castiga a los negocios minoristas que velan por el bienestar de los animales.