JERUSALÉN (AP) — Miles de manifestantes palestinos chocaron el jueves con fuerzas armadas israelíes en el este de Jerusalén y Cisjordania, mientras que otros manifestantes en la Franja de Gaza quemaron banderas estadounidenses y carteles con los retratos del presidente de Estados Unidos Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, en una muestra de su molestia luego de que Estados Unidos reconoció el miércoles a Jerusalén como capital de Israel.

Por su parte, un alto funcionario palestino dijo que el vicepresidente estadounidense Mike Pence no sería bienvenido en Cisjordania.

Las fuerzas israelíes se preparaban para un posible recrudecimiento de la violencia el viernes, cuando decenas de miles de palestinos realicen sus oraciones semanales en la mezquita Al Aqsa, en Jerusalén, el lugar musulmán más sagrado en la ciudad. En Gaza, el líder de Hamas, Ismail Haniyeh, llamó a una nueva intifada, o alzamiento contra Israel.

Los palestinos quedaron sorprendidos por la decisión de Trump de romper con una política que Estados Unidos ha tenido durante décadas sobre Jerusalén y renegar abruptamente de las garantías internacionales que establecían que el destino de la ciudad se determinaría a través de negociaciones.

Los palestinos reclaman Jerusalén oriental, anexado por Israel en la Guerra de los Seis Días en 1967, para su futura capital. Israel reclama toda la ciudad como su capital indivisible, incluyendo el oriente de la ciudad, donde hay lugares sagrados para los judíos, musulmanes y cristianos. Tales reclamos son el meollo del conflicto palestino-israelí y muchas veces han terminado con violencia mortal.

Los palestinos cerraron escuelas y tiendas, y declararon "tres días de furia" por la decisión de Trump. Se realizaron manifestaciones frente a la Puerta de Damasco, una de las entradas a la Ciudad Vieja en Jerusalén, y en ciudades en Cisjordania y Gaza

"Aquí estamos. Creemos en nuestros derechos y un día Jerusalén será la capital del pueblo palestino", dijo la manifestante Rania Hatem frente a la Ciudad Vieja.

Las fuerzas armadas israelíes reportaron manifestaciones en unos 30 lugares en Cisjordania, y que los palestinos habían lanzado piedras y bombas incendiarias contra los soldados. Un funcionario militar, que habló bajo condición de anonimato conforme sus directrices de información, dijo que a los soldados se les pidió usar fuerza mínima y evitar disparar para no aumentar la tensión.

Los soldados intentaron dispersar a los manifestantes con cañones de agua y gases lacrimógenos en Belén, el pueblo bíblico donde según la tradición nació Jesús, a solo semanas de que miles de turistas lleguen por la Navidad. En la ciudad de Ramala, donde está el gobierno palestino, los manifestantes quemaron llantas, que arrojaron columnas de humo negro.

Funcionarios palestinos dijeron que decenas de manifestantes resultaron ligeramente lesionados, la mayoría por inhalación de gas lacrimógeno.

Jibril Rajoub, alto funcionario palestino, dijo que los palestinos no se reunirán con Pence durante su visita a la región este mes, cuando se prevé que el vicepresidente visite Israel y haga una parada en la ciudad de palestina de Belén.

Sin embargo, un funcionario de la Casa Blanca dijo que Pence todavía planea reunirse con el presidente palestino Mahmud Abás tal como está programado y que sería "contraproducente" cancelar esta reunión. El funcionario habló bajo condición de anonimato para hablar sobre los planes de Pence.

___

Contribuyeron a este despacho los reporteros de The Associated Press Tia Goldenberg, desde Jerusalén; Fares Akram, desde Ciudad de Gaza, Franja de Gaza; Ken Thomas, desde Washington; Aya Batrawy, desde Dubái, Emiratos Árabes Unidos; y Zeina Karam, desde Beirut.