LONDRES (AP) — Gran Bretaña prometió el martes que los ciudadanos de la Unión Europea podrán apelar si se les niega el permiso para residir en el país una vez que salga de la UE, como parte de una oferta modificada antes de una nueva ronda de negociaciones sobre el Brexit esta semana.

El estatus futuro de 3 millones de ciudadanos europeos en Gran Bretaña y 1 millón de británicos en otras partes del bloque de 28 naciones ha sido uno de los obstáculos principales en las negociaciones iniciadas en junio.

Gran Bretaña ha dicho reiteradamente que los ciudadanos de la UE que ya se encuentran en su territorio podrán quedarse, pero los funcionarios europeos dicen que las propuestas británicas reducirán los derechos de sus ciudadanos.

El gobierno británico prometió el martes que no se negaría a nadie la residencia por “tecnicismos menores” y dijo que los ciudadanos de países miembros de la UE podrán apelar a las cortes británicas si se les niega el permiso de residencia.

El secretario británico para el Brexit, David Davis, dijo que “salvaguardar los derechos de los ciudadanos de la UE es nuestra máxima prioridad en las negociaciones”.

“Apoyaremos a quien quiera quedarse a obtener un estatus de asentamiento mediante un nuevo sistema franco y dinámico”, dijo Davis.

Sin embargo, la posición británica no otorga a la Corte Europea de Justicia la jurisdicción sobre los derechos post-Brexit de los ciudadanos como quiere la UE.

Los negociadores de la UE y Gran Bretaña prevén reunirse el jueves y viernes en Bruselas. La salida británica de la UE debe producirse en marzo de 2019, y Londres quiere acordar los términos para empezar a discutir las futuras relaciones.

Nicolas Hatton, del grupo Los Tres Millones, que cabildea a favor de los ciudadanos europeos afectados por el Brexit, dijo que el derecho de apelar a las cortes británicas era un paso positivo, pero que se seguía utilizando a los ciudadanos europeos en la UE como “moneda de cambio”.