JERUSALÉN (AP) — El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu exhortó el domingo a una "inmigración masiva" de judíos europeos a Israel tras un ataque a tiros cerca de la principal sinagoga de Copenhague renovando así un duro mensaje que ha molestado a algunos aliados europeos de Israel.

Netanyahu dijo que en momentos en que aumenta el antisemitismo en Europa, Israel es el único lugar donde los judíos se pueden sentir verdaderamente seguros. Sus palabras provocaron una fuerte respuesta del principal rabino de Copenhague, Jair Melchior, quien dijo que estaba "decepcionado" por las palabras del mandatario.

"La gente se muda de Dinamarca a Israel porque aman a Israel, por el sionismo, no por el terrorismo", dijo Melchior a The Associated Press. "Si la forma de enfrentar el terrorismo es huir a alguna parte, todos debiéramos irnos a una isla desierta".

Netanyahu emitió el llamado durante la reunión semanal de su gabinete, que previamente había aprobado un plan de 46 millones de dólares para alentar la emigración de judíos de Francia, Bélgica y Ucrania, países donde una gran cantidad de judíos ha expresado interés en mudarse a Israel.

Francia y Bélgica han experimentado ataques mortales contra sus comunidades judías en los últimos años, el más reciente en París en enero en el que murieron cuatro judíos en una tienda kosher.

Ucrania, en tanto, se encuentra en medio de un conflicto militar entre el gobierno y separatistas respaldados por Rusia.

"Se espera que esta ola de ataques continúe", dijo Netanyahu en el inicio de una reunión de su gabinete. "Los judíos merecen seguridad en todos los países, pero a nuestros hermanos y hermanas judías les decimos que Israel es su casa".

Netanyahu emitió sus comentarios en medio de una estrecha campaña de reelección antes de los comicios del 17 de marzo. El premier, que se ha postulado a su tercer período, ha centrado su campaña en las necesidades de seguridad de Israel y ha advertido repetidas veces a los electores sobre las numerosas amenazas de radicales islámicos en toda la región. No ha habido reacción inmediata de sus rivales políticos.

Netanyahu habló en momentos de un aumento de tensiones con países europeos por la actividad de asentamientos israelíes en Cisjordania y el oriente de Jerusalén, territorios capturados que reclaman los palestinos. Algunos israelíes opinan que esas críticas han ayudado a alimentar al antisemitismo.

Pero líderes europeos han insistido en que sus críticas no tienen nada que ver con el trato a sus propias comunidades judías. Cuando Netanyahu se apresuró a viajar a Francia tras el atentado a un mercado de alimentos judíos en París y exhortó a los judíos franceses a mudarse a Israel, líderes franceses hicieron saber su descontento.

"Francia, sin los judíos franceses, no es Francia", dijo el primer ministro galo Manuel Valls en ese momento. Desde entonces, el gobierno ha aumentado la seguridad en las sinagogas, escuelas judías y otros centros particularmente sensibles.

La emigración de judíos franceses a Israel ha ido en aumento, un fenómeno que ha consternado al gobierno de Francia desde mucho antes del ataque al supermercado judío y desde entonces los principales funcionarios han solicitado a esas personas que permanezcan en el país.

En 2014, más de 7.000 judíos franceses se marcharon, más del doble que en 2013.

El éxodo desde Francia se aceleró después del ataque de Mohammed Mera contra una escuela judía ocurrido en marzo de 2012, hechos en que murieron tres niños y un rabino en Tolosa.

El atentado del mes pasado en Francia se inscribió en una oleada de violencia que dejó 17 personas muertas y fue perpetrada por extremistas que afirman ser leales a los grupos extremistas al-Qaida y Estado Islámico.

En Dinamarca, Jens Madsen, jefe de la agencia de inteligencia danesa PET, dijo que los investigadores creen que el hombre armado que mató a dos personas en ataques separados estuvo inspirado en el radicalismo islámico.

Visiblemente conmovida, la primera ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt, depositó el domingo flores afuera de la sinagoga; la acompañaron el ex gran rabino Bent Lexner, el dirigente de la comunidad judía Dan Rosenberg Asmussen y Anders Gadegaard, de la catedral protestante de Copenhague.

"Mi mensaje es que todo Dinamarca sufre como ustedes", declaró la primera ministra. "Esta no es la Dinamarca que queremos. Queremos una Dinamarca donde la gente pueda escoger libremente su religión".

Dinamarca es famosa por haber salvado a la mayoría de sus judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Entre 6.000 y 7.000 judíos viven en Dinamarca.

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Los periodistas de The Associated Press, Lori Hinnant, en París; Jan M. Olsen, en Copenhague, y Daniel Estrin, en Jerusalén, contribuyeron a este despacho.