BUDAPEST (AP) — Katie Ledecky conquistó sin sobresaltos su tercera medalla de oro del Mundial de natación, aflojando el paso en la prueba más extenuante de su agenda en Budapest.

La formidable nadadora estadounidense no batió records el martes, algo que le correspondió a Lilly King, Kylie Masse y Adam Peaty.

Ledecky se impuso en los 1.500 metros libres, en los que superó a la española Mireia Belmonte. La diferencia fue abismal: de 19.07 segundos y, para describirlo gráficamente, la mitad de la distancia de la piscina en la capital húngara.

Apenas 49 minutos después, Ledecky se lanzó otra vez al agua para las semifinales de los 200 libres, en los que fijó el tiempo más rápido.

Larga o corta sea la distancia, la estrella estadounidense de 20 años.

“Lo difícil son los otros 364 días el año”, dijo Ledecky como si nada. “Una sacrifica en los entrenamientos de modo que cuando llegue el día de la competencia, ejecuto mi carrera. Es rutina. Te levantas y sabes que tienes las condiciones para nadar esas marcas”.

Tras ganar ya los 400 libres y el relevo 4x100 el primer día, Ledecky sigue en curso para empatar el récord de seis medallas de oro por una nadadora.

Mientras Ledecky le despojó todo el suspenso a su final, King quedó 2-0 contra a Yulia Efimova en el que se ha convertido en la rivalidad más cautivante de la natación.

La combativa estadounidense conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Rusia el año pasado tras despreciar a Efimova, proclamando que la rusa no debía competir en la justa por sus antecedentes de dopaje

Efimova por poco rompió el récord mundial de Ruta Meilutyte, vigente desde hacer cuatro años, en las semifinales, con lo que se aseguró el carril principal de la piscina.

Pero King, nadando a su nada, desplegó su mejor nivel en el momento decisivo. Arrancó con un paso demoledor y lideró de punta a punta, cronometrando 1 minuto y 4,13 segundos. Le rebanó 22 centésimas a la plusmarca que la lituana estableció en el mundial de Barcelona en 2013.

King azotó el agua al fijarse en el tiempo y se volteó para felicitar a la subcampeona, su compatriota Katie Meili, quien superó a la rusa por la medalla de plata.

“Es una rivalidad que va a continuar”, dijo King. “Desde luego, es algo muy incómodo para las dos. Somos competidores. Nos nos caemos bien”.

En tanto, el británico Peaty rompió un par de récords de estilo pecho y la canadiense Masse quebró uno que llevaba ocho años.

Peaty fijó la primera marca con un registro de 26.10 segundos en las preliminares de la mañana de los 50 metros, rebajando 32 centésimas de la que fijó en el 2015 en el mundial en Kazán. Unas horas después, Peaty fue aún más veloz y volvió a bajar la marca a 25.95 segundos en las semifinales.

Cuando Peaty vio su tiempo, dijo incrédulo: “No puede ser”.

Por la mañana, el británico de 22 años había expresado su satisfacción con su resultado. "Yo estaba bien relajado. No salí a la piscina esta mañana en busca de un récord mundial, solamente para competir y pasar a semis”, dijo. Añadió que era “bien temprano en la mañana para un récord mundial. Pero estoy muy feliz con ese nado”.

Peaty busca convertirse en el primer hombre en retener el título mundial de los 50 pecho.

Masse, en tanto, ganó los 100 metros espalda para mujeres con un tiempo de 51.10 _ 0.02 mejor que la marca lograda por la británica Gemma Spofforth en el mundial del 2009 en Roma, la última vez que se usaron los trajes especiales que permitieron a los nadadores romper todo tipo de marcas.

Cuatro marcas mundiales han caído ya en el certamen en Budapest.

La víspera, la sueca Sarah Sjostrom consiguió una marca de 51.71 segundos en su tramo del relevo 4x100 estilo libre.