BERLÍN (AP) — Un equipo científico informa del hallazgo de una mujer prehistórica cuya madre era neandertal mientras su padre pertenecía a otro grupo extinguido de parientes del ser humano conocido como hombre de Denísova.

El fragmento óseo de 90.000 años de antigüedad hallado en el sur de Siberia es el primer descendiente directo de los dos grupos que se haya descubierto, según un estudio publicado el miércoles en la revista Nature.

Los dos grupos desaparecieron hace unos 40.000 años. El hombre de Neandertal vivió en Europa y Asia, mientras que los fósiles de los denisovianos sólo se han encontrado en la misma cueva donde se halló el fragmento.

Estudios genéticos previos han demostrado que hubo hibridación entre los dos grupos y también con nuestra especie, ya que se han encontrado rastros en el ADN del ser humano moderno. Sin embargo, este estudio es el primero que identifica un descendiente de primera generación de padres de Neandertal y Denísova.

“Es fascinante encontrar una prueba directa de esta hibridación”, dijo Svante Paabo, uno de los autores principales del estudio.

El descubrimiento es sorprendente, dada la relativa escasez de restos de nuestros parientes evolutivos alrededor del mundo, agregó Paabo.

La cueva cerca de Mongolia donde apareció el hueso contiene algunos restos tanto de neandertales como denisovianos. Pero el hallazgo de un descendiente híbrido de los dos grupos _más distintos entre sí que otros dos grupos humanos modernos_ parece un golpe de suerte extraordinario, dijo Paabo.

“El hecho de haberlo descubierto nos lleva a preguntarnos si esta hibridación no era bastante frecuente”, dijo Paabo, genetista del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania.

El hallazgo no revela dónde ni con cuánta frecuencia se producía esa hibridación, dijo el antropólogo Ron Pinhasi, de la Universidad de Viena, quien no participó del estudio.

“Si hubiera sido frecuente, no encontraríamos tanta divergencia entre los genomas neandertal y denisoviano”, dijo.

El ADN descubierto recientemente admite distintas interpretaciones, dijo el genetista Anders Eriksson del King’s College de Londres.

“Me parece que han demostrado de manera convincente que este individuo está a mitad de camino entre los fósiles neandertales y denisovianos hallados en la misma caverna”, dijo. “Pero no estoy tan convencido de que sea un vástago de primera generación de la unión entre un neandertal y un denisoviano”.

El fósil podría ser parte de una población mezcla de neandertales y denisovianos en igual medida, dijo. Para determinarlo habrá que analizar otros fósiles.

Los científicos dijeron que el fragmento óseo probablemente corresponde al brazo o la pierna de una hembra que tenía al menos 13 años en el momento de su muerte. La comparación con otros ADN antiguos revelan que los genes heredados de su madre tenían mayor relación con los neandertales europeos que con otros restos neandertales de la cueva, lo que sugiere una migración hacia el occidente.

Junto con los restos descubiertos anteriormente de un Homo sapiens que tenía un antepasado neandertal cuatro a seis generaciones atrás, el hallazgo más reciente confirma la teoría de que los linajes antiguos extinguidos podrían haber sido absorbidos mediante la hibridación con seres humanos modernos, en lugar de haber sido eliminados mediante la guerra como se sostiene en la actualidad.