WASHINGTON (AP) — El exsecretario de Estado Rex Tillerson advirtió el miércoles que una creciente crisis nacional de ética y de integridad ha puesto la democracia de Estados Unidos en riesgo, haciendo una referencia velada hacia el presidente Donald Trump.

En un discurso ante los graduados del Instituto Militar de Virginia, Tillerson lamentó los ataques contra los hechos, algo que conducirá a una pérdida de libertad si no son contrarrestados. Dijo que únicamente las sociedades capaces de buscar la verdad y desafiar las realidades alternas pueden ser realmente libres.

“Cuando nosotros como personas, como personas libres, tambaleamos ante la verdad, incluso en lo que puede parecer el asunto más trivial, también tambaleamos ante Estados Unidos”, señaló el exsecretario de Estado. “Si nosotros, como estadounidenses, no confrontamos las crisis de ética y de integridad en nuestra sociedad, entre nuestros dirigentes, tanto en el sector público como privado, y lamentablemente a veces en el sector sin fines de lucro, entonces la democracia estadounidense tal como la conocemos entrará en una era de penumbra”.

Tillerson no mencionó el nombre de su exjefe el miércoles, pero se refirió a algunas políticas del gobierno del presidente Trump, haciendo crítica de aquellas que descuidan o ignoran a antiguos socios o rechazan que el libre comercio sea un motor para el crecimiento internacional.

“Nunca debemos tomar a estos viejos aliados por descontado”, indicó en una aparente referencia a Trump, por ignorar el consejo de su ex diplomático principal y de otras personas al decidir retirarse de algunos acuerdos internacionales y amenazar con aranceles sobre las importaciones.

En cuanto al libre comercio, al que Trump ha cuestionado, Tillerson apuntó que gran parte del mundo desarrollado lo consideraba como positivo a fin de cuentas. “Sin embargo, muchos aquí en casa todavía tienen un camino por recorrer para acoger por completo la economía global y para reconocer que con estos cambios surgen desafíos y oportunidades”.

Tillerson acordó ser el orador principal para la ceremonia del instituto antes de que Trump lo despidiera a través de un tuit a mediados de marzo, luego de meses de tensiones entre ambos a causa de políticas que incluían el cambio climático, el comercio, el Medio Oriente y Corea del Norte. Posteriormente, Trump explicó que no se reunió personalmente con Tillerson, ex director general de ExxonMobil, y que tenía más cosas en común con el director de la CIA Mike Pompeo, quien asumió el puesto como secretario de Estado.