BURNS, Oregon, EE.UU. (AP) — Dos rancheros, padre e hijo, se entregaron el lunes a las autoridades para cumplir sus condenas de cárcel por incendiar intencionalmente tierras del gobierno, mientras el grupo armado que dice defenderlos se mantenía atrincherado en un remoto parque nacional de Oregon.

Las autoridades federales no tomaron de momento medida alguna para recuperar el control de la Reserva Natural Malheur en una zona desértica del este de Oregon, donde una veintena de hombres armados se han apertrechado, asegurando que es parte de una antigua lucha contra el gobierno federal por la tenencia de tierras en el occidente del país.

No hay al parecer razón suficiente para que las autoridades federales entren en acción: nadie ha sido lastimado y no hay rehenes. Además, el refugio natural es un descampado inhóspito a unos 480 kilómetros (300 millas) de Portland que se encuentra ahora en pleno invierno.

Hay quienes denuncian que la respuesta del gobierno ha sido inadecuada, argumentando que el gobierno no ha hecho nada porque se trata de gente de raza blanca y que ya habría entrado si se tratara de un grupo armado musulmán o de otra minoría étnica.

Pero otros aseguran que desde una perspectiva estrictamente táctica, no tiene sentido intervenir en el asunto, independientemente de quién haya tomado esas tierras.

Entretanto, los alzados en el lugar están exigiendo una investigación oficial sobre si el gobierno está expulsando a rancheros de sus tierras, ya que el hacendado y su hijo fueron ordenados a regresar a la cárcel tras ser convictos de incendiar intencionalmente tierras del gobierno.

Los alzados, que se hacen llamar los Ciudadanos por la Libertad Constitucional, exigieron que el gobierno les responda en cinco días a sus inquietudes en torno a las sentencias de cárcel recibidas por los ganaderos.

Ammon Bundy — hijo de Cliven Bundy, el ranchero que se atrincheró en su finca de Nevada en 2014 en un enfrentamiento con el gobierno— dijo a los reporteros que Dwight Hammond y su hijo, Steven Hammond, fueron tratados injustamente.

Los Hammond fueron hallados culpables hace tres años de incendios intencionales causados en 2001 y 2006, uno de los cuales fue prendido para ocultar la caza ilegal de venados, según las autoridades. Los ganaderos dicen que prendieron fuego al terreno para matar plantas parásitos y protegerse de incendios forestales.

Los hombres cumplieron sus sentencias —tres meses para Dwight y un año para Steven— pero una corte de apelaciones determinó que esas sentencias fueron demasiado livianas y que debían pasar unos cuatro años más en la cárcel.

Las sentencias generaron la reacción del grupo armado, en su mayoría compuesto por hombres y que propone que las tierras propiedad del gobierno federal sean entregadas a entes locales a fin de que la gente común pueda usarlas sin supervisión alguna.

Los hacendados, padre e hijo, se reportaron a la prisión en California, dijo David Ward, jefe de la policía de Oregon. No suministró más detalles.

Los Hammond se han distanciado del grupo alzado que dice defenderlos. Varios residentes locales, incluso gente que desea que las tierras propiedad del gobierno federal se hagan más accesibles, no quieren verlos allí por temor a que haya derramamiento de sangre.

Keith Landon, empleado de una tienda local, dijo que conoce a agentes de la policía local que temen que sus hijos sean atacados por el grupo.

"Espero que solamente se trate de una muestra de fuerza, para presionar", dijo.

Las escuelas en el pequeño poblado de Burns, a unos 48 kilómetros (30 millas) del refugio, suspendieron las clases esta semana a fin de proteger al alumnado.

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Melley reportó desde Los Angeles.