WASHINGTON (AP) — Los dueños de un hotel de la marca Trump en Panamá demandaron el martes a la empresa que posee la familia del presidente Donald Trump ante una corte federal, acusándola de fraude y mala gestión.

La demanda incluye documentos de arbitraje previamente confidenciales que fueron entregados a la Cámara de Comercio Internacional. Alega que Trump Hotels intentó evitar por medio del “abuso, intimidación y acoso” una denuncia por 15 millones de dólares. Los propietarios, encabezados por el despacho de inversores Ithaca Capital Management, buscan despedir a la compañía de Trump y desechar la marca Trump del hotel.

La demanda, presentada en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, tenía como objetivo rescindir el contrato de 20 años con Trump, y acusa “flagrante negligencia y conducta potencialmente fraudulenta” por parte de la Organización Trump, incluyendo cuentas bancarias “saqueadas”. Actualmente el hotel tiene un déficit de 1,9 millones de dólares en sus cuentas de reserva, y los rivales de Trump aseguran que es debido al uso indebido de fondos.

En tanto, la compañía hotelera de Trump acusó en documentos de arbitraje que Ithaca y otros propietarios de la unidad hotelera cometieron fraude y extorsión. La acusación a nombre de Trump International Hotels Management argumenta que los propietarios actuaron de mala fe y carecen de autoridad para rescindir el contrato. La denuncia de Trump también señala que el director ejecutivo de Ithaca, Orestes Fintiklis, prometió falsamente respaldar la gestión del hotel antes de llevar a cabo una “toma ilegal” del edificio.

En disputa está el control de las operaciones del Trump International Hotel en la ciudad de Panamá, un rascacielos de 70 pisos ubicado frente al mar. El hotel pasa por un mal momento y la ocupación en días recientes — un periodo considerado de temporada alta — es de entre 26 y 28%. Ithaca y sus aliados dentro de los propietarios de unidad culpan del desempeño a una mala gestión y los daños que ha sufrido la marca Trump desde que asumió la presidencia. En tanto, el abogado de Trump, Alan Garten, atribuye los resultados a una baja generalizada en el sector hotelero de Panamá.

Previamente el martes, The Associated Press reportó que el personal del hotel expulsó a un grupo de ejecutivos de Marriott que fueron invitados a visitar la propiedad como parte de la búsqueda de una compañía que asuma el control de las operaciones del hotel. El director de Trump Hotels posteriormente se comunicó con su contraparte en Marriott para hablar de la visita. Garten asegura que se trató de una conversación amistosa.

“Tenemos una gran relación con Marriott”, dijo Garten. “Agradecieron que les hiciéramos saber que contamos con un contrato válido”.

Por lo general, Marriott se mantiene al margen de propiedades que enfrentan disputas de dueños o de gestión. Pero la llamada de un alto ejecutivo de Trump al director general de Marriott, que administra más de 6.000 hoteles, sacó a relucir el incómodo asunto de cómo es que las compañías estadounidenses interactúan con un negocio propiedad del mandatario.

Un portavoz de Marriot se negó a hacer comentarios.