LONDRES (AP) — Si fuera por Yulimar Rojas y Caterine Ibargüen, nunca se cansarían del feroz y entretenido espectáculo competitivo que ofrecen en el salto triple.

Pero hay un factor que va en contra de la rivalidad deportiva entre las sudamericanas: las hojas del calendario.

La venezolana Rojas, quien acaba consagrarse campeona en el Mundial de atletismo, tiene 21 años. La colombiana Ibargüen, emperatriz de la prueba en las previas dos ediciones, tiene 33 años. Una diferencia de edad de casi una década.

Mientras que Rojas apenas despunta, el ocaso toca la puerta de Ibargüen. Para la próxima cita olímpica, en Tokio 2020, la colombiana llegará con 36 años.

“Las fuerzas están”, declaró Ibargüen sobre si es factible aspirar a revalidar el cetro olímpico que obtuvo el año pasado en Río de Janeiro, donde Rojas consiguió la medalla de plata. “Mientras esté sana, sin lesiones, hay que seguir. Puedo seguir peleando”.

Pero tras su segundo lugar en Londres, Ibargüen soltó una frase que dio a entender que ha producido un irreversible cambio de guardia en la fosa: “Yulimar está superjoven, puede llevar la batuta... puede seguir reinando por muchos años”.

Rojas, quien con 21 años y 290 días cumplidos en la final del lunes se convirtió en la campeona mundial del salto triple más precoz de la historia, apunta con todo a Tokio.

“Mis Juegos Olímpicos van a ser los de Tokio”, declaró la venezolana.

Su deseo es vérselas en un mano a mano con Ibargüen en la capital japonesa, con el Mundial de Doha 2019 en el intervalo: “Me gustaría, pero es según se sienta ella. Lo que le espere”, dijo Rojas.

En el ciclo posterior a su presea de plata en los Juegos de Londres 2012, Ibargüen ejerció una supremacía prácticamente inapelable, que incluyó dos títulos mundiales, el oro olímpico de Río y una racha de 34 victorias.

Otro detalle: Ibargüen ya era la campeona mundial más longeva con el oro ganado en Beijing 2015, con 31 años y 193 días. Su aparición en la modalidad llegó tras iniciar su carrera en el salto de altura. Tenía 27 años cuando se concentró de lleno en el salto triple en las grandes citas, obteniendo una presea de bronce en el Mundial de Daegu 2011.

Pero en la final de Londres, Rojas doblegó a Ibargüen por segunda vez este año, haciéndolo con un salto máximo de 14,91 metros. El título se definió con el margen más corto en la historia de los campeonatos — apenas dos centímetros.

Rojas también tiene la ambición de batir el record mundial, los 15,50 metros conseguidos por la ucraniana Inessa Kravets en el Mundial de Gotenburgo 1995. La mejor marca de la venezolana es de 15,02.

"Sé que puedo batir el récord mundial algún día”, proclamó Rojas.

Y tiene todo el tiempo para intentarlo.