TAUNGPYO, Myanmar (AP) — Los albañiles colocaban ladrillos, abrían zanjas y hacían agujeros el miércoles para erigir los límites de un asentamiento temporal en Myanmar para los musulmanes rohinya que sean repatriados desde los campamentos de refugiados de Bangladesh, pero ellos no parecen regresar.

Myanmar invitó a periodistas de The Associated Press y otros medios a la frontera para mostrar cómo prepara la repatriación gradual, pero no había señal de los casi 700.000 rohinya expulsados de Myanmar por las fuerzas de seguridad y las turbas budistas desde agosto. Por su parte, Bangladesh dice que necesita tiempo para preparar los traslados.

Mientras tanto, los refugiados se muestran escépticos, cuando no directamente aterrados, acerca de retorno al lugar donde dicen que incendiaron sus casas, violaron a sus esposas, hermanas y madres, masacraron a sus amigos, parientes y vecinos.

Esto significa que a pesar de las construcciones en Myanmar, aparentemente no habrá repatriación en un futuro previsible.

Funcionarios y efectivos de seguridad de Myanmar observaban desde cerca del alambrado de púas en torno al campamento de transición, pero los rohinya en Bangladesh dicen que no han visto preparativos para un retorno seguro a sus hogares en el estado occidental de Rakhine.

"Myanmar está haciendo preparativos por su cuenta, pero no regresaremos si no se nos hacen promesas", dijo Ko Ko Lin, miembro de la Organización Nacional Rohinya Arakan en entrevista telefónica.

Los dos países acordaron un proceso de repatriación de dos años que debía comenzar el martes, pero las autoridades en Bangladesh dijeron que quedaban asuntos por resolver, en particular los temores de un regreso forzado de los refugiados.

Solo pueden regresar los que poseen documentos de identidad, pero la mayoría de los rohinya carecen de ellos.

En los extensos campamentos sobre las laderas al sur de Cox's Bazar, Bangladesh, junto a la frontera con Myanmar, muchos rohinya dicen que solo regresarán a sus aldeas arrasadas si su seguridad y condiciones de vida están garantizadas por una fuerte presencia internacional.