BUENOS AIRES (AP) — Un ex funcionario del gobierno argentino que supuestamente recibió millones de dólares en sobornos de un empresario defendió su gestión al mando del programa Fútbol para Todos, y la de un subalterno que se suicidó luego de ser mencionado en un juicio en Estados Unidos por corrupción en este deporte.

Pablo Paladino, excoordinador del programa implementado bajo el gobierno de Cristina Fernández (2007-15) para transmitir partidos de fútbol por la televisión estatal, dijo también en una entrevista con The Associated Press que era la propia presidenta y funcionarios de su gobierno quienes tomaban las decisiones relacionadas con los contratos de producción y transmisión de los partidos.

El empresario argentino Alejandro Burzaco declaró el martes, en un juicio contra tres exdirigentes del fútbol sudamericano acusados de corrupción, que pagó cuatro millones de dólares en sobornos a Paladino y su subalterno Jorge Delhon, a cambio de los derechos de producción televisiva de partidos de la segunda división argentina. Horas después de este testimonio en un tribunal en Nueva York, Delhon se suicidó en Buenos Aires tirándose a las vías de un tren.

"Esto va a tener que probarlo Burzaco, porque nosotros no teníamos ni presupuesto, ni facultades para contratar, sino que solamente televisábamos”, dijo Paladino a la AP. “Me da la sensación de que (Burzaco) aprovechó porque estuvo tres años declarando en su causa, y aprovecha para declarar en una causa que nada que ver, en un momento enrarecido en la Argentina, en que se pone en tela de juicio el sistema judicial, se estigmatiza constantemente a los funcionarios del otro gobierno, y se empieza a cobrar el fútbol".

El programa gubernamental de televisación del fútbol fue cancelado por la actual administración del presidente Mauricio Macri. Un tribunal argentino confirmó en marzo los procesamientos de los exjefes de gabinete bajo el gobierno de Fernandez, Aníbal Fernández (sin relación) y Jorge Capitanich, así como de ex directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), por el presunto desvío de fondos públicos destinados a Fútbol para Todos.

Sin entrar en detalles, Paladino dijo que Cristina Fernández “fue la que resolvió el Futbol Para Todos. Ni más ni menos que ella fue la que tomó la determinación para todo esto".

Agregó que Fernández, su hijo Máximo Kirchner y el entonces secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, “tomaban las decisiones políticas, compraban los derechos y después en una tercera instancia, había un programa como el nuestro, habían las cuestiones administrativas en jefatura de gabinete. Nosotros lo que teníamos que hacer era televisar".

Antes de suicidarse el martes, Delhon dejó una nota manuscrita recuperada por la policía que decía: "Los amo. No puedo creer", dijo a The Associated Press un funcionario del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, que pidió no ser identificado por no tener autorización para hablar sobre el caso.

Paladino defendió la “honestidad” de Delhon y explicó que cuando se hizo pública la declaración de Burzaco, se contactó con el exfuncionario para verse y hablar al respecto, pero Delhon no llegó a la cita.

El miércoles, la jueza Pamela Chen, quien preside el caso de corrupción en la corte federal del distrito este de Nueva York, mencionó la muerte de Delhon cuando habló de la tensión y el nerviosismo que rodean el caso.

“La gente tiene miedo de forma legítima”, dijo Chen.

La magistrada mencionó el suicidio cuando habló de la posible tensión que sufre Burzaco, quien el miércoles rompió en llanto cuando el expresidente de la Federación Peruana de Fútbol, Manuel Burga, supuestamente le dirigió un gesto amenazador en la sala de la corte. Chen sancionó a Burga con fuertes restricciones en su arresto domiciliario debido al gesto.

Burzaco también declaró que empresas como Fox Sports, Televisa, Media Pro, TV Globo, Full Play Argentina y Traffic pagaron sobornos para obtener los derechos de transmisión de torneos como la Copa del Mundo y la Copa América.

Las acusaciones surgieron durante el juicio contra tres exdirigentes del fútbol en Sudamérica acusados de recibir sobornos. Burzaco, que se declaró culpable de crimen organizado y otros cargos, es el principal testigo en el juicio en Nueva York contra el expresidente de la Conmebol, Juan Angel Napout; el expresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol, José María Marin; y el expresidente de la federación peruana, Manuel Burga.

Los exdirigentes, que se declararon inocentes, son los primeros que enfrentan juicio como parte de la investigación del Departamento de Justicia estadounidense, que destapó una red de corrupción que duró más de dos décadas y en la que se pagaron al menos 150 millones de dólares en sobornos.

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Las reporteras Almudena Calatrava y Claudia Torrens colaboraron con este despacho. Torrens lo hizo desde Nueva York.