AUGUSTA, Georgia, EE.UU. (AP) — Ningún otro campo lo hace sentir más cómodo. Y más familiar que su certero putt resultó ver su nombre en lo más alto de la tabla de marcadores del Masters.

Jordan Spieth parece haber recuperado su golf.

¿Y Tiger Woods? Tiene todavía un largo camino por recorrer.

Spieth realizó sólo 10 putts en los últimos nueve hoyos del Augusta National el jueves. En ese tramo, se anotó cinco birdies en fila, incluido uno tras un golpe estupendo, casi desde la tribuna.

Con esos dos impactos, el texano escapó con un bogey. Terminó anotándose un marcador de 66 golpes, seis debajo del par, con lo que lidera el Masters de Augusta tras la primera ronda, con una ventaja de dos sobre Matt Kuchar y Tony Finau.

Es la octava vez en sus últimas 13 rondas en el Masters que Spieth cierra la jornada como líder.

“Sé, mejor que nadie, que cualquier cosa puede pasar en el Augusta National”, advirtió Spieth, en una referencia a lo ocurrido en 2016, cuando perdió la delantera en los últimos nueve hoyos, con lo que no pudo ceñirse el saco verde en años consecutivos. “Hay que aprovechar el impulso de la última semana y de esta ronda”.

Woods, la atracción principal del certamen que no disputaba desde 2015, tuvo algunos momentos brillantes, y fue ovacionado incesantemente durante una ronda de 73 golpes. Su marcador pareció una pobre recompensa para una buena jornada, pero el astro sabe también que pudo ser peor, particularmente después de enviar al arroyo Rae un golpe con el hierro nueve, en camino al hoyo 12.

Asimismo, evitó caer a cuatro sobre par, gracias a un putt de casi cinco metros (15 pies), con el que salvó el bogey.

El mayor pecado de Woods consistió en jugar los hoyos par 5 sin conseguir un birdie.

“Setenta y tres está bien”, consideró. “Para el cierre de la semana, el grupo de punteros estará muy concurrido, en viste de cómo es este campo. Lo tienen justo en las condiciones que quieren. Es realmente duro escaparse pero también quedar sin posibilidades”.

Spieth estuvo cerca de tomar una ventaja impresionante. Comenzó su recorrido por los últimos nueve hoyos con tres golpes difíciles que le permitieron salvar par. Se anotó cinco birdies en fila y se sobrepuso a su enloquecido drive, que dejó la pelota entre los árboles, a unos 250 metros para su tercer golpe.

Siete golfistas entregaron tarjetas de 69 golpes, tres debajo del par, incluidos el norirlandés Rory McIlroy y el español Rafael Cabrera Bello.

El latinoamericano mejor ubicado fue el argentino Ángel Cabrera, con un recorrido de 76 impactos, cuatro encima del par.