DETROIT (AP) — Un exejecutivo de Fiat Chrysler fue sentenciado el lunes a cinco años y medio de prisión federal por conspirar para ganarse el favor de funcionarios sindicales al darles dinero en efectivo y regalos.

El exjefe de relaciones laborales Alphons Iacobelli admitió haber utilizado el presupuesto de un centro de entrenamiento patrocinado por la empresa como un fondo con fines ilegales. Hasta ahora, es el funcionario de más alto nivel en la compañía en ser sentenciado como parte de una investigación federal que incluye centros de capacitación en General Motors y Ford.

Fiscales han indicado a través de documentos presentados en corte que el fin era recibir beneficios y concesiones para Fiat Chrysler en la negociación y ejecución de contratos entre la empresa y el gremio United Auto Workers (Trabajadores Automotrices Unidos).

Iacobelli, de 59 años, se disculpó, aceptó su responsabilidad y prometió cooperar con la investigación ante el juez Paul Borman, reportaron los periódicos The Detroit News y Detroit Free Press.

En enero, Iacobelli se declaró culpable de asociación ilícita y delitos fiscales por más de 1,5 millones de dólares.

En aquel momento dijo a la corte que uno de los beneficiarios claves fue General Holiefield, uno de los vicepresidentes del sindicato que era responsable de negociar con Fiat Chrysler. El préstamo de la casa de Holiefield en los suburbios de Detroit, valorado en 262.000 dólares, fue pagado por completo en el 2014 con un cheque del centro de capacitación.

Al parecer Iacobelli no reportó 861.000 dólares que tomó del centro de capacitación en 2014 y supuestamente se compró un Ferrari, lapiceros con joyas, y una piscina y estufa para el patio de su casa en el suburbio de Detroit.

Holiefield murió en el 2015, pero su esposa Mónica Morgan fue encausada por el caso.

En un comunicado del lunes, el gremio negó que hubiera vínculos entre los pagos y las negociaciones por el contrato laboral.