LA VALETA, Malta (AP) — Miles de personas marcharon el domingo en honor de una periodista asesinada por la explosión de un coche bomba, pero el primer ministro de Malta, así como el líder de la oposición _que fueron los principales blancos de los reportajes de Daphne Caruana Galizia_ no asistieron al evento.

Los participantes en la protesta realizada en la capital, La Valeta, colocaron flores en un altar dedicado a la periodista que fue instalado frente al edificio de Justicia tras el asesinato del 16 de octubre.

Algunos de los manifestantes vistieron camisetas o llevaban pancartas con frases de la última publicación en el blog de Caruana Galizia: “Ahora hay ladrones por todos lados. La situación es desesperante” en Malta, una nación isleña que pertenece a la Unión Europea y tiene unos 400.000 habitantes.

La policía retiró una pancarta en la que se describía a Malta como “Estado de la mafia”.

Posteriormente, varias personas participaron en una sentada a las afueras del cuartel de policía para exigir la renuncia del comisionado. Algunos manifestantes arrojaron tomates, pasteles y monedas contra una fotografía del comisionado que se colocó en la calle.

El homicidio de una periodista que dedicó su carrera a exponer las irregularidades en Malta y crio a sus tres hijos en el país, unió a muchos de los políticos _al menos por un día.

Caruana Galizia había criticado en repetidas ocasiones a autoridades políticas y judiciales.

Las dos principales fuerzas políticas de Malta, el gobernante Partido del Trabajo, y el Partido Nacionalista de oposición, participaron en la protesta, que fue organizada para exigir justicia por el asesinato.

Pero unas horas antes de que iniciara el evento, el premier Joseph Muscat dijo a la estación radiofónica del Partido del Trabajo que no asistiría a la manifestación porque sabía que la familia de la reportera no lo quería ahí.