LONDRES (AP) — Dos importantes compañías farmacéuticas establecerán nuevas instalaciones de investigación en Gran Bretaña que generarán 1.750 puestos de trabajo, anunció el gobierno el lunes al dar a conocer los planes para impulsar la decreciente productividad del país debido al Brexit.

El fabricante estadounidense de medicamentos Merck, conocido internacionalmente como MSD, abrirá un centro de investigación en Londres, creando 950 puestos de trabajo, dijo el gobierno británico. La compañía prevé que el sitio quede abierto para 2020 y dijo que albergará a 150 científicos investigadores y otros 800 empleados.

Londres agregó que la firma alemana de ciencias de la vida Qiagen planea abrir un campus de genómica y diagnóstico en Manchester, en el noroeste de Inglaterra, creando hasta 800 empleos calificados.

Los anuncios son buenas noticias económicas muy necesarias para el gobierno conservador británico. El regulador del presupuesto del Reino Unido ha reducido drásticamente las previsiones de crecimiento para los próximos años en medio de la incertidumbre sobre el impacto económico que tendrá la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

Muchos científicos temen que el Brexit perjudique a los sectores de ciencia y tecnología de Gran Bretaña obstaculizando el acceso a fondos, mercados y científicos europeos.

La semana pasada, la UE anunció que la Agencia Europea de Medicamentos se mudará de Londres a Ámsterdam después de que el Reino Unido abandone el bloque en 2019, llevándose 900 empleos, en lo que algunos economistas dicen que es una prueba para la fuga de cerebros del Brexit.

Londres respondió el lunes anunciando detalles de una nueva estrategia industrial. Su objetivo es impulsar la productividad de Gran Bretaña, que está detrás de otras grandes economías europeas, como Alemania y Francia.

"El desempeño de la productividad de Gran Bretaña no ha sido lo suficientemente bueno y está frenando nuestro poder de ganancia como país", dijo el secretario de Negocios Greg Clark.

El gobierno dijo que invertirá 725 millones de libras (968 millones de dólares) en áreas que incluyen inteligencia artificial, automóviles sin conductor y ciencias de la vida, "con el objetivo de convertir al Reino Unido en la nación más innovadora del mundo para 2030".

Esto se suma a un gasto previamente anunciado de 1.000 millones de libras en proyectos industriales innovadores.

El objetivo de Gran Bretaña es aumentar el gasto en investigación y desarrollo del actual 1,7% al 2,4% del PIB en una década.