BEIRUT (AP) — El partido libanés Movimiento Futuro del primer ministro Saad Hariri, quien renunció desde Arabia Saudí en circunstancias misteriosas hace cinco días, exigió el jueves su inmediato regreso al país.

En tanto, Arabia Saudí ordenó el jueves a todos sus ciudadanos salir del Líbano “inmediatamente” en medio de crecientes tensiones entre los dos países árabes.

En un escueto comunicado transmitido por la agencia de noticias oficial, el reino exhortó a todos los saudíes que estén en el Líbano, ya sea como residentes o visitantes, a abandonar ese país, y recomendó a la ciudadanía abstenerse de viajar allí.

El canciller saudí Adel al-Jubeir advirtió días atrás que su gobierno “tratará” a Líbano como un estado hostil mientras la milicia Jezbolá siga en el gobierno. Dijo que la participación de Jezbolá en el gobierno constituye un “acto de guerra” contra Arabia Saudí.

Arabia Saudí considera a Jezbolá un intermediario de Irán en momentos que crece la rivalidad entre los dos pesos pesados de la región.

Hariri, quien inició la semana pasada una gira por Arabia Saudí y los países del Golfo Pérsico, provocó una conmoción el sábado al anunciar su renuncia. Sus aliados más estrechos dentro de su partido Movimiento Futuro, prosaudí, desconocen a ciencia cierta los motivos de su renuncia o cuándo regresará.

El jueves, el partido emitió su declaración más fuerte hasta el momento sobre su ausencia.

“El regreso del primer ministro libanés, el líder nacional Saad Hariri, jefe del Movimiento Futuro, es necesario para restaurar la dignidad y el respeto al Líbano en el país y el exterior”, dijo el expremier Fouad Saniora en una declaración leída por TV. Saniora preside el bloque del partido en el parlamento.

Se sabe que Hariri, después de su renuncia, hizo un viaje breve a Emiratos Árabes Unidos y regresó a Riad.

Su renuncia sigue envuelta en el misterio. En su declaración, dijo que Líbano se había convertido en rehén de Jezbolá, a pesar de que formó un gobierno de coalición con el grupo, que tiene un importante bloque parlamentario, hace menos de un año.

El líder de Jezbolá, Hassan Nasrallah, una de las figuras más poderosas del país, ha conjeturado públicamente que Hariri se encuentra retenido en Riad contra su voluntad y que tenía la impresión de que Arabia Saudí lo había obligado a renunciar.

La declaración del Movimiento Futuro indica que el partido está llegando a la misma conclusión.

Jezbolá ha exigido a Arabia Saudí que no se entrometa en los asuntos internos libaneses, afirmando que la renuncia de Hariri “ha abierto muchas interrogantes”. En un comunicado, la delegación parlamentaria de Jezbolá denunció que Arabia Saudí está en crisis porque su intervención militar en Yemen ha caído en un impasse.