BARCELONA (AP) — Miles de personas salieron a las calles el domingo para unirse a una manifestación en Barcelona convocada por un grupo de base que utiliza el humor para mofarse del intento separatista de Cataluña.

El grupo pide en tono de broma que Cataluña se divida en dos. Una mitad sería para los que quieren independizarse de España y la otra para aquellos que quieren seguir siendo españoles, la cual incluiría las ciudades de Barcelona y Tarragona donde el apoyo a la permanencia en el país es fuerte.

Miguel Martínez, el presidente de la asociación “Plataforma por Tabarnia”, dijo que el movimiento es “una parodia” que comenzó con bromas en las redes sociales que se hicieron virales.

“No dejaremos que los secesionistas lleven a Cataluña al desastre”, comentó Martínez a la agencia de noticias Europa Press. “Nosotros nunca llevaremos la iniciativa y nunca seremos un partido político, pero siempre estaremos como elemento de presión contra ellos”, agregó.

Los manifestantes se reúnen bajo el eslogan: “Barcelona no es Cataluña”, que tergiversa la frase “Cataluña no es España” de los separatistas.

También nombraron al político satírico Albert Boadella como el “presidente exiliado de Tabarnia”, en una clara referencia al expresidente de Cataluña Carles Puigdemont, quien huyó a Bélgica para evitar una orden de arresto española por su papel en el intento de secesión.

Además de banderas españolas, muchos manifestantes sostenían las banderas de “Tabarnia” que fueron creadas por el grupo.

Aunque la mayoría de los asistentes eran locales, el abogado Carlos Arroyo, de 31 años y de Madrid, acudió a la convocatoria para “apoyar a todos los españoles, sin importar de donde vengan”.

“Ha habido mucha tensión aquí en Cataluña en los últimos dos o tres años. Creo que la gente busca una salida que libere la tensión y provoque que la gente ría”, dijo Arroyo. “Para mí, Tabarnia significa libertad de elección”.

Los legisladores secesionistas catalanes no lograron hacer una declaración de independencia en octubre, pero siguen representando una ligera mayoría en el Parlamento regional luego de los comicios en diciembre, aunque cuentan con menos de la mitad de los votos a causa de la ley electoral que da más peso a las áreas poco pobladas.

El movimiento separatista provocó la crisis política más seria que España ha visto en décadas. Además de la huida de Puigdemont a Bruselas, otros líderes se encuentran en prisión mientras se realiza una investigación. Por su parte, el gobierno central de España ha tomado las riendas de Cataluña.

Los partidos separatistas catalanes están atrapados en prolongadas negociaciones para formar un gobierno.