CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El número de mariposas monarca que pasan el invierno en bosques de México declinó por segundo año consecutivo, dijo el lunes un funcionario.

Alejandro Del Mazo, comisionado Nacional de Áreas Naturales Protegidas, afirmó que los insectos se aglomeraron este invierno en árboles sobre una superficie de unas 2,48 hectáreas (6,12 acres). La cifra es 14,7% menor a las 2,90 hectáreas (7,19 acres) del invierno anterior.

La migración de las mariposas monarca se mide según la superficie que cubran en los bosques de pino y abeto al oeste de la Ciudad de México. Millones de estas mariposas efectúan cada año una travesía de 5.500 kilómetros (3.400 millas) desde Estados Unidos y Canadá hasta el país latinoamericano.

Jorge Rickards, director de la oficina en México del World Wildlife Fund, que participó en la elaboración del estudio anual, dijo que la temporada de huracanes particularmente intensa quizá fue un factor que afectó la migración de los insectos.

“Estos fenómenos climáticos sin duda tienen un impacto en la migración”, afirmó.

Mencionó también una tormenta de viento en marzo de 2016 y una onda fría que devastó la parte central de la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca.

Lincoln Brower, experto en estos insectos y profesor de biología en la Universidad Sweet Briar, en Virginia, quien también es coautor de un informe sobre la tormenta de 2016, destacó las secuelas de la caída de miles de árboles a causa de aquella tormenta. La tala de rescate que el gobierno autorizó para retirar los árboles derribados a fin de reducir el peligro de incendios forestales continuó dañando el frágil ecosistema, agregó.

En un artículo presentado en septiembre de 2017 en la publicación American Entomologist, Brower escribió que “la pérdida de espesura de los bosques reduce la amortiguación microclimática que el dosel arbóreo provee durante la temporada de invierno, lo cual aumenta el peligro de mortandad de las monarcas en hibernación”.

El número de monarcas que pasan el invierno en México se ha reducido desde el de 1996-1997, cuando las mariposas cubrían unas 18 hectáreas (44 acres) de bosque. Ha habido años en que la población de estos insectos se ha recuperado, pero en general siempre en un incremento menor al anterior.

El aumento en el uso de herbicidas en Estados Unidos ha perjudicado la presencia del algodoncillo, del que se alimentan las monarca cuando son orugas, lo que pone en riesgo la supervivencia de estas mariposas.

Homero Aridjis, un ambientalista que ha trabajado en la protección del hábitat invernal de las mariposas, dijo que la información que el gobierno ha proporcionado es insuficiente para permitir que científicos independientes analicen las colonias. Dijo que se requieren nuevas formas para medir la población de mariposas.

Por su parte, Del Mazo indicó el lunes que el gobierno aguarda recibir datos recabados con una tecnología de escaneo con láser conocida como LIDAR.

Una nota positiva, según Rickards, es que la tala ilegal en la reserva en México fue casi eliminada el año pasado con la asistencia de elementos de la gendarmería que patrullan la zona. Dijo que 0,65 de hectárea (1,6 acres) se perdió por tala ilegal en 2017, en comparación con las 12 hectáreas (29,6 acres) del año anterior.

“Por un lado, México ha hecho su tarea en cuanto al control de la tala, pero por otro lado México no está libre de los fenómenos globales que implican el cambio climático, y tenemos que estar listos para enfrentar y tomar medidas para poder adaptarnos a esta realidad”, apuntó.