WASHINGTON (AP) — Las compañías de Estados Unidos que buscan quedar exentas de los aranceles al acero acusaron a los fabricantes estadounidenses de divulgar información errónea y confusa, y dijeron que temen que eso pueda entorpecer sus solicitudes.

Robert Miller, presidente y director ejecutivo de NLMK USA, dijo que las objeciones planteadas por las compañías U.S. Steel y Nucor a su propuesta para una dispensa son “mentiras literales”. Agregó que su empresa, la cual importa grandes bloques de acero desde Rusia, ha pagado 80 millones de dólares en gravámenes y se verá obligado a abandonar los negocios si no queda exento del arancel del 25%. U.S. Steel y Nucor son dos de los productores de acero más grandes de Estados Unidos.

“Deberían estar avergonzados de ellos mismos”, dijo Miller, quien da empleo a más de 1.100 personas en sus fábricas de Pensilvania e Indiana.

La indignación de Miller, apoyada por varios ejecutivos, es una evidencia de las repercusiones sobre cómo el Departamento de Comercio está evaluando sus solicitudes para evitar los aranceles a las importaciones de acero. Los ejecutivos temen que la agencia esté influenciada por la oposición de U.S. Steel, Nucor y otras compañías nacionales de acero que dicen que se han visto afectadas injustamente por un exceso de importaciones y apoyan los aranceles del presidente Donald Trump.

U.S. Steel dijo que sus objeciones están basadas en información detallada sobre las dimensiones y la química del acero incluido en las solicitudes. “Leemos lo que está publicado y respondemos”, dijo Meghan Cox, portavoz de la compañía. Nucor no respondió a peticiones en busca de comentarios.

Las más de 20.000 solicitudes que el Departamento de Comercio ha recibido por parte de las compañías que quieren quedar exentas de los aranceles ilustran el caos y la incertidumbre generada por la guerra comercial de Trump contra los socios y adversarios de Estados Unidos; una lucha que los críticos de su política comercial, incluidos varios legisladores republicanos, han advertido que está mal orientada y que terminará dañando a los negocios estadounidenses.

El miércoles, Trump y los dirigentes de la Unión Europea acordaron no aumentar su disputa comercial, pero los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio continúan en vigor mientras Estados Unidos y el bloque europeo tratan de alcanzar un acuerdo comercial más amplio. Los gravámenes seguirán afectando a los socios comerciales de Estados Unidos, como Canadá, México y Japón, incluso si la UE llega a un acuerdo con el gobierno de Trump.