HOLLYWOOD, Florida, EE.UU. (AP) — Los adultos mayores de Florida salieron a duras penas de los sofocantes asilos el jueves mientras las personas que los atienden combatían la falta de aire acondicionado con paletas heladas y compresas frías después de que ocho ancianos murieron en un centro de retiro bajo el calor posterior al huracán.

Docenas de centros públicos para personas de la tercera edad seguían sin electricidad, días después de que el huracán Irma castigara el estado, y varias instalaciones se vieron obligadas a cerrar. Mientras los detectives buscan pistas de las muertes, trabajadores de emergencia fueron de puerta en puerta buscando a personas que podrían estar en peligro.

En una de las medidas más recientes para proteger a la gente mayor, 57 residentes fueron evacuados de un centro para personas de la tercera edad, en un suburbio de Fort Lauderdale que no tenía electricidad, hacia dos casas cercanas donde la electricidad ya había regresado. Ralph Marrinson, dueño de cinco instalaciones en Florida, dijo que todas sus propiedades en Florida se habían quedado sin electricidad a raíz de Irma. Los trabajadores trataban de refrescar a la gente con provisiones de emergencia de hielo.

"La FPL tiene que tener un mejor plan para la electricidad", dijo en referencia a la empresa de servicio público más grande del estado, Florida Power & Light. "Se supone que nosotros estamos en una lista prioritaria, y no viene y no viene y realmente da mucho miedo".

Los esfuerzos se incrementaron a partir de las ocho muertes en el Centro de Rehabilitación Hollywood Hills, que causó indignación a los gobernantes estatales que observaban la destrucción provocada por una tormenta que impactóa todo el estado.

A nivel estatal, 64 centros para personas mayores seguían a la espera de que les restablecieran la electricidad completamente, de acuerdo con la Asociación de Cuidado de Salud de Florida. La Asociación Florida Assisted Living, entidad aparte, dijo que muchos de sus miembros del sur de Florida no tenían electricidad. El grupo trabajaba para obtener una lista precisa.

El miércoles, bomberos ayudaron a reubicar a 122 personas cerca de Orlando, provenientes de dos centros para personas mayores que estaban sin electricidad desde que pasó la tormenta. Y en el centro para retirados Century Village, en Pembroke Pines, donde hay cupo para 15.000 residentes y también hubo apagones generalizados, socorristas fueron de puerta en puerta para cerciorarse de que los residentes estuvieran bien y llevarles hielo, agua y alimento.

Los ancianos que viven de manera independiente, como Mary Dellaratta dependían de la atención de los vecinos, familiares y autoridades locales. La viuda de 94 años evacuó su apartamento en Naples con la ayuda de la policía un día antes de que llegara el huracán. Luego que pasó la tormenta, un agente la llevó de regreso a casa y otro le llevó comida. Un diácono de su iglesia católica también la visitó.

Pero debido a que no tiene familiares en el área y sus vecinos evacuaron o no están disponibles para ayudarle, Dellaratta se siente distanciada de todo.

"No tengo a nadie", lamentó.

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Reeves reportó desde Naples. Contribuyeron a este despacho los periodistas de The Associated Press Tim Reynolds, desde Hollywood; Brendan Farrington, Gary Fineout y Joe Reedy, desde Tallahassee; Adriana Gómez Licon, desde Homestead; y Jennifer Kay, Freida Frisaro, Curt Anderson y David Fischer, desde Miami.