EKATERINBURGO, Rusia (AP) — Venerado por sus jugadores por las enseñanzas que les ha impartido a lo largo de los años, el técnico de Uruguay Oscar Washington Tabárez dio una nueva muestra de su filosofía de vida al decir que le “alegraría” que el egipcio Mohamed Salah pudiese jugar el viernes contra el equipo celeste.

“Me alegraría por el jugador”, explicó en una conferencia de prensa el jueves. “Es un partido soñado. Que haya tenido ese accidente despierta la solidaridad”.

Salah anotó 44 goles en su primera temporada con el Liverpool y es una de las grandes luminarias del fútbol mundial en estos momentos.

Tabárez, apodado el “Maestro” por sus jugadores y quien lleva 12 años al frente del equipo nacional, dijo no saber mucho acerca del estado del jugador.

“La recuperación la hizo en Inglaterra. No trascendió mucho. No puedo saber” si está para jugar, manifestó.

Aclaró que la alineación de Uruguay no dependerá necesariamente de si juega Salah o no, aunque acotó que el egipcio “es un talento del fútbol y siempre que se enfrenta a un gran jugador hay que tomar previsiones, precauciones, tratar de controlar dentro de lo posible sus puntos fuertes, que son muchos”.

El estratega también restó importancia al dato de que Uruguay no gana en su debut en un mundial desde hace 48 años.

“Las estadísticas están para romperse. Algún día se terminan”, recalcó.

“Es una estadística bastante especial, (pero) no la tomamos como una maldición. Cosas que han ocurrido. Tampoco nos obsesiona el hecho de ganar el partido porque sea el primer partido, sino porque sería importantísimo para los objetivos que perseguimos”.