SRINAGAR, India (AP) — Tres civiles muertos y unos 30 heridos fue el saldo de la explosión de una granada lanzada presuntamente por rebeldes al paso del auto de un ministro local en el sector de Cachemira controlado por la India el jueves.

La policía dijo que el ataque se produjo cuando la caravana de autos atravesaba la población de Tral, en el sur. Tres peatones, entre ellos una niña adolescente, murieron y otros 20 resultaron heridos, dijo el director general de la policía, S.P. Vaid. También sufrieron heridas siete efectivos paramilitares, dos agentes de policía y un ingeniero civil.

El ministro resultó ileso.

Ninguno de los grupos rebeldes que combaten el gobierno indio se declaró responsable del ataque. Las fuerzas del gobierno enviaron efectivos a acordonar la zona durante la cacería de los agresores.

El grupo rebelde más grande, Hizbul Mujahidín, condenó el ataque y lo atribuyó al gobierno indio con el fin de “difamar el movimiento por la libertad de Cachemira”, según dijo en un comunicado. Añadió que el objetivo era introducir una cuña entre los milicianos y la población.

Cachemira está dividida entre India y Pakistán, vecinos que poseen armas nucleares, y ambos reclaman la totalidad del territorio por el que han librado dos guerras desde 1947, cuando se independizaron de Gran Bretaña.

Grupos rebeldes exigen que Cachemira se unifique bajo la soberanía paquistaní o como país independiente.

El sentimiento antiindio predomina en la población, mayoritariamente musulmana, y la mayoría apoya la causa rebelde. Casi 70.000 personas han muerto en la insurrección y la consiguiente represión militar india.