EDMONTON, Alberta (AP) — El gobierno canadiense pidió una suspensión de emergencia para la decisión de un juez de conceder la libertad bajo fianza a un ex preso de Guantánamo mientras apela su condena por crímenes de guerra en Estados Unidos.

La petición canadiense, presentada el lunes por la noche, forma parte de los esfuerzos contrarreloj de Ottawa para impedir que Omar Jadr salga de prisión, algo que podría ocurrir a partir del martes por la noche. El gobierno afirmó que conceder la libertad a Jadr amenazaría todo el sistema de transferencia internacional de prisioneros.

"La falta de claridad en el proceso internacional de transferencia podría poner en peligro todo el sistema en su conjunto", indicó el gobierno en documentos a los que tuvo acceso The Canadian Press.

"La liberación socava los cimientos de este sistema al introducir incertidumbre y descontrol en la manera en la que se aplican las sentencias de delincuentes canadienses", añadió el texto.

Aunque no presentó ninguna prueba en este sentido durante la vista para fianza, el gobierno alega ahora que permitir la salida de Jadr —dada su larga encarcelación— supondría un riesgo contrario al interés público.

"Sacarlo a la comunidad en lugar de permitir que continúe su reintegración planifica supone un riesgo indebido", afirmó el gobierno.

El documento oficial no entró en detalles sobre la naturaleza del riesgo, pero señaló que el acusado pidió la libertad condicional en junio.

Los abogados de Jadr señalaron que el caso del gobierno era poco sólido, ya que el gobierno admite que el caso de Jadr es único y tendrá poco o ningún efecto en otras transferencias, y debe establecer que se producirá un daño irreparable si no se paraliza la orden judicial.

"Depender de un daño especulativo o simplemente 'probable' es insuficiente", indicaron en su respuesta formal.

El gobierno también presentó el lunes un aviso formal de apelación contra la decisión que tomó el 24 de abril la juez June Ross, del tribunal de la Reina de Alberta, concediendo la libertad bajo fianza a Jadr.

Jadr, que ahora tiene 28 años, nació en Toronto. Pasó una década en la prisión que mantiene Estados Unidos para sospechosos de terrorismo en la bahía de Guantánamo, Cuba. Pero desde septiembre 2012 está en una prisión canadiense en Alberta, en el oeste del país, cumpliendo la sentencia de ocho años que le impuso una comisión militar estadounidense en 2010.

Se le condenó por cinco delitos de crímenes de guerra por acciones como lanzar una granada que tenía 15 años que mató a un sargento del ejército estadounidense en Afganistán durante un tiroteo en 2002.

El gobierno afirma que su puesta en libertad amenazaría el tratado bilateral que permitió su traslado y dañaría las relaciones entre Canadá y Estados Unidos.

Jadr, que en su día fue el preso más joven de Guantánamo, aceptó un acuerdo en 2010, pero después ha dicho que sólo se declaró culpable para salir de Guantánamo y volver a Canadá.

Los abogados de la defensa alegan que Jadr se vio empujado a la guerra por su padre, Ahmed Said Jadr, un supuesto financista de Al Qaeda y cuya familia se alojó brevemente con Osama bin Laden cuando Omar Jadr era pequeño. Su padre, nacido en Egipto, murió en 2003 en una operación militar paquistaní en 2003.