SANTO DOMINGO (AP) — El presidente venezolano Nicolás Maduro denunció el martes supuestas presiones de Estados Unidos para boicotear el diálogo que celebran autoridades y la oposición de Venezuela en la República Dominicana en busca de un acuerdo que ayude a solucionar la crisis política y económica por la que atraviesa la nación sudamericana.

Maduro aseguró en un acto transmitido por radio y televisión en Venezuela que la presunta presión del Departamento de Estado estadounidense busca sabotear el proceso electoral, luego de que la Asamblea Nacional Constituyente decidiera la semana pasada adelantar los comicios presidenciales para antes de que finalice abril.

Las declaraciones de Maduro surgen en momentos en que delegados oficialistas y opositores dialogan por segundo día consecutivo en Santo Domingo con la mediación del presidente dominicano Danilo Medina y el exmandatario español José Luis Rodríguez Zapatero.

“Tengo, les digo, toda la voluntad para que haya un acuerdo de paz: pero a esta hora, luego de un tremendo esfuerzo de más de 24 horas en esta quinta ronda de negociación, de dialogo de paz, a esta hora, hay una presión inaudita del Departamento de Estado de los Estados Unidos para destruir los diálogos de paz de República Dominicana", insistió Maduro.

Ambas delegaciones volverán a reunirse la mañana del miércoles por tercer día consecutivo para continuar el diálogo, anunció la noche del martes el vocero del gobierno dominicano Roberto Rodríguez Marchena, al término de una larga jornada de conversaciones.

Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación y jefe de la delegación del gobierno venezolano, explicó a la prensa que ambas partes continuarán por separado su trabajo durante la noche a fin de reunirse por la mañana para “afinar algunos de los puntos más importantes con miras a un acuerdo”.

Sin precisar detalles, aseguró que “hemos avanzado tanto, que sólo faltan dos punticos” de uno de los seis grandes temas de la agenda de negociación.

La delegación opositora de la Mesa de la Unidad Democrática, encabezada por Julio Borges, se ha abstenido de ofrecer declaraciones a la prensa.

La agenda de negociación de seis puntos incluye garantías de transparencia para celebrar elecciones presidenciales, el establecimiento de un cronograma electoral, la liberación de presos políticos y la apertura de un canal humanitario para atender el desabasto de alimentos y medicamentos.

El gobierno exige que la oposición reconozca la autoridad de la Asamblea Nacional Constituyente y condene las sanciones impuestas por otros gobiernos.

La Mesa de la Unidad Democrática, una alianza opositora de unos 20 partidos, había explicado en un comunicado emitido el fin de semana en Caracas que volvería a la mesa de negociación a “exigir las garantías electorales que permitan unas elecciones justas”. Uno de los partidos que integraban la coalición se abstuvo de volver al diálogo.

Jorge Rodríguez insistió en su confianza en la inminente firma de un acuerdo que siente las bases para buscar una salida a la crisis política.

“Hemos acercado posiciones” en todos los temas de la agenda en discusión, había asegurado Rodríguez al comienzo de la jornada del martes.

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El periodista a The Associated Press Jorge Rueda contribuyó desde Caracas.