CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Después de que se encontraran 21 manatíes muertos en un río del estado de Tabasco, en el sureste de México, las autoridades decidieron capturar a los ejemplares restantes que había en esa zona para llevarlos a un lugar seguro y no arriesgar su vida.

Un total de 27 manatíes han muerto en distintos puntos de Tabasco entre los meses de mayo y julio, según la fiscalía federal para el medio ambiente. De ellos, 21 fueron encontrados en el río Bitzal y el arroyo Maluco pero todavía no están claras las causas de su muerte y los científicos siguen analizando si pudo ser por contaminación del agua.

Estos mamíferos serán transportados vía marítima hasta unas piscinas de lona que se llenarán con agua de río y donde podrán vivir de manera provisional.

Sin embargo, México tiene una historia polémica con este tipo de programas que capturan animales para salvarlos. En noviembre, las autoridades tuvieron que suspender la captura de las pocas vaquitas marinas que quedan en el Golfo de California porque una de ella murió en cuanto quedó en cautividad.