WASHINGTON (AP) — Los cerebros en seguridad nacional del presidente Donald Trump se enfrentarán al Congreso cuando busquen una nueva autorización de guerra mientras una emboscada mortal en Níger está haciendo que varios legisladores deseen actualizar los parámetros legales para las operaciones de combate en el extranjero.

El secretario de Defensa Jim Mattis y el secretario de Estado Rex Tillerson testificarán el lunes ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. Ambos le dijeron en privado al panel hace tres meses que una ley de 2001 dio autoridad de sobra a los militares para enfrentar a los grupos terroristas.

Sin embargo, es una posición que no aceptan cada vez más republicanos y demócratas en el Congreso, muchos de los cuales se sorprendieron por el profundo compromiso de Estados Unidos en Níger y en otras partes de África. Han argumentado que la dinámica en el campo de batalla ha cambiado en los últimos 16 años y que ya es momento de reemplazar la autorización posterior al 11 de septiembre para combatir a Al Qaeda por una ley que refleje las amenazas actuales.

El senador Chris Coon, de Delaware, dijo el lunes para la cadena CNN que la mayoría de los miembros en el Congreso no estaban en el cargo cuando el presidente George W. Bush promulgó la ley de guerra. Coons indicó que hubiera sido difícil imaginar en ese entonces que los soldados estadounidenses fueran asesinados en África por el Estado Islámico con base en un ataque lanzado en 2001 a miles de kilómetros de Afganistán.

Por su parte, el senador Tim Kaine, de Virginia, señaló la semana pasada que cree que la mayoría de los estadounidenses estarían sorprendidos por la cantidad de operativos en los que las fuerzas de Estados Unidos están involucradas en África. Kaine y el senador Jeff Flake, de Arizona, están impulsando una ley para instalar una nueva autoridad en materia de guerra para los operativos contra el Estado Islámico, Al Qaeda y el Talibán.

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Richard Lardner está en Twitter como: http://twitter.com/rplardner