MADRID (AP) — Ousmane Dembélé y el VAR intervinieron el sábado para llevar a la victoria 1-0 al Barcelona, en una complicada visita al campo del recién ascendido Real Valladolid por la segunda jornada de la Liga española.

Dembélé aprovechó que Sergi Roberto rescató el balón con la cabeza y se le dejó servido para ser impactado de primera para abrir el marcador a los 56 minutos.

En el tiempo de reposición, un cabezazo de Rubén Alcaraz terminó en las redes del Barcelona, pero la jugada fue analizada por el videoarbitraje y se determinó que el delantero estaba en posición adelantada.

“Está claro que corta un poco el juego y corta las celebraciones pero es lo más justo posible”, comentó el volante azulgrana Sergio Busquets sobre la tecnología. “Si era fuera de juego, era fuera de juego. Son puntos importantes para nosotros. Se pueden perder Ligas aquí y era mejor ganar”.

El duelo fue muy complicado para el campeón defensor, que en su última visita al estadio José Zorrilla perdió 1-0 el 8 de marzo de 2014, la más reciente temporada que el Valladolid había estado en la máxima categoría antes de pasar cuatro años en segunda.

También el sábado, Antoine Griezmann anotó su primer gol desde que se consagró campeón del mundo con Francia en julio y le dio al Atlético de Madrid la victoria 1-0 ante el Rayo Vallecano.

En el duelo de equipos de la capital, Griezmann recurrió a su botín izquierdo para puntear el cabezazo de Stefan Savic y desnivelar el marcador en el Estadio Wanda Metropolitano a los 63.

Griezmann, autor de cuatro goles en el Mundial de Rusia, no marcó en la victoria del Atlético por 4-2 ante Real Madrid en la Supercopa europea a inicios de mes y tampoco en el empate 1-1 en la cancha de Valencia por la primera fecha.

Los azulgranas se toparon con una pared hasta antes de tomar la delantera, a pesar de haber dispuesto de su cuadro de lujo al contar con el argentino Lionel Messi, el brasileño Philippe Coutinho y el uruguayo Luis Suárez en la zona de ataque.

Messi y compañía sufrieron con el mal estado del campo y cuando pudieron hilvanar jugadas hasta llegar al área apareció la figura del arquero Jordi Masip, quien evitó en varias ocasiones la caída de su marco en la primera mitad. El césped había sido reemplazado apenas cuatro días antes de la visita del Barcelona.

“El campo ha estado muy mal”, se quejó el central azulgrana Gerard Piqué. “El estado del terreno de juego es una vergüenza, espero que los responsables de esto lo arreglen”.

Dembélé fue una de las víctimas de las buenas intervenciones de Masip a los 30, cuando estuvo dentro del área y el achique del portero lo obligó a sacar un disparo desviado.

Suárez también la pasó mal cuando a los 32 tuvo la más franca de las llegadas, pero sacó un disparo repelido por Masip.

Dembélé tuvo la opción de figurar en el marcador después de que Sergi Roberto hizo un gran esfuerzo para evitar que un centro saliera y le dejó un pase de cabeza para que el extremo francés sacara un potente derechazo que se anidó en las redes para abrir el marcador.

Golpeado por lesiones, Dembélé anotó cuatro goles en 23 partidos durante su primera temporada con el Barcelona tras su fichaje por 105 millones de euros (124 millones de dólares) en 2017. Ahora, suma dos goles, ambos decisivos para victorias, en esta campaña. Su tanto postrero le dio a los catalanes el triunfo 2-1 ante el Sevilla en la Supercopa española.

Los azulgranas pudieron hacer más amplia su victoria a los 82, cuando a Suárez le anularon un gol por fuera de juego tras haber recibido un pase de Messi.

En el tiempo de reposición creció la tensión cuando Alcaraz remató sin marca, pero el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea marcó una posición adelantada, que fue ratificada unos minutos después por la llamada del VAR, con lo que los catalanes escaparon con la victoria.

También el sábado, el Real Betis sacó un empate sin goles de visita al Alavés.