COLORADO SPRINGS, Colorado, EE.UU. (AP) — Los candidatos conservadores que apoyan las políticas de gastos y el proteccionismo de Donald Trump pueden pagar un precio muy alto en las urnas. Al menos ese parece ser el mensaje de los hermanos Koch al darle la espalda al candidato de Trump en una importante elección para el Senado.

La red de los Koch, dos hermanos multimillonarios que apoyan causas conservadoras, anunció esta semana que no respaldará al candidato republicano al Senado por Dakota del Norte Kevin Cramer en una contienda vital. Cramer enfrenta a la demócrata Heidi Heitkamp, una de las senadoras demócratas más vulnerables, en unas elecciones de mitad de término en las que el control del Senado estará en juego.

Los Koch y su círculo decidieron que Cramer no es una alternativa mejor que Heitkamp y lo privaron de uno de los principales sostenes de los candidatos republicanos a tres meses de los comicios.

El anuncio marca un nuevo capítulo en las difíciles relaciones entre Trump y la creciente red conservadora creada por Charles y David Koch, quienes ya se habían negado a apoyar al magnate en las elecciones presidenciales del 2016.

Trump se ha apoderado del partido Republicano a todos los niveles, yendo a menudo en contra de sus postulados tradicionales, como una política conservadora de gastos, libre comercio y la política exterior.

Los Koch y su red no se opondrán a todos los candidatos de Trump, pero tampoco les firmarán un cheque en blanco.

El brazo político de los Koch, Americans for Prosperity, sigue decidido a respaldar a los candidatos republicanos al Senado en Tennessee, Florida y Wisconsin. Pero no está claro qué harán para tratar de derrotar a candidatos demócratas vulnerables en West Virginia, Missouri y Montana.

No se descarta que los Koch cambien de estrategia en las próximas semanas.

Pero lo concreto es que por ahora no respaldarán a Cramer.

“No muestra liderazgo en los temas en los que el país necesita liderazgo en estos momentos”, declaró Tim Phillips, quien encabeza Americans for Prosperity. “Si Cramer no da un paso al frente y se pone a la vanguardia, resulta difícil apoyarlo”.

Antes del anuncio, Charles Koch había dicho que a él no le interesa demasiado la filiación partidista de un candidato y que lamentaba haber apoyado a ciertas figuras republicanas en el pasado, que solo defendieron de palabra los principios conservadores.

Líderes de la red conservadora criticaron duramente el presupuesto de 1.300 billones de dólares aprobado en marzo durante una conferencia el fin de semana. La propia Casa Blanca pronostica que el déficit fiscal sobrepasará el billón de dólares el año que viene y ascenderá a 8 billones en los próximos diez años.

A los Koch les preocupan igualmente las políticas “proteccionistas” de Trump, que han desatado una guerra comercial internacional y podrían dar lugar a una recesión en Estados Unidos.

“Vamos a ser mucho más estrictos si dicen que están a favor de los principios que postulamos y resulta que no lo están”, afirmó Koch. “Vamos a abordar esos temas en forma más directa y a exigir a la gente que cumpla con sus compromisos”.

Ha habido algunas instancias en las que la gente de Koch elogió incluso a algunos demócratas y criticó a republicanos en situaciones específicas.

Algunos aliados de Trump se mostraron furiosos ante la actitud de los Koch de socavar a los republicanos.

“No está bien” castigar a los candidatos republicanos por apoyar el programa de un presidente republicano, sostuvo Doug Deason, prominente donante de Trump que asistió el encuentro del fin de semana de conservadores.

Al mismo tiempo, figuras como el gobernador de Kentucky Matt Bevin dijeron que quienes hacen a un lado los principios conservadores deben pagarlo.

“Hay gente que los apoya de palabra, pero no en la práctica, y que no deberían recibir el apoyo” de los conservadores, manifestó Bevin. “Esta red apoya a quienes realmente acatan esos principios. Por lo que veo, son agnósticos en relación con el partido al que pertenecen”.

El magnate Chris Wright y su esposa Liz, que donan dinero a las causas de los Koch desde hace tiempo, dicen que el Partido Republicano tal vez perdió el rumbo en la era de Trump y que hay que ignorar a los candidatos que le dan la espalda a los principios conservadores por apoyar a Trump.

“No merecen recibir dinero si no defienden nuestros valores”, dijo Liz Wright.