Decidir cómo distribuir los muebles de la casa, o las plantas del jardín, requería un lápiz, papel cuadriculado, una cinta de medir y mucha imaginación.

El proceso, sin embargo, se ha simplificado mucho gracias a la aparición de numerosas aplicaciones diseñadas para resolver ese tipo de dilemas.

Las compañías de muebles, los diseñadores de interiores e incluso los jardineros están ofreciendo una nueva generación de aplicaciones y de programas de internet que facilitan el trabajo tanto de novatos como de profesionales, a menudo usando tecnología de realidad virtual y realidad aumentada.

“Son aplicaciones que generan ideas, seleccionan los materiales y te dice dónde conseguirlos para proyectos de entrecasa”, afirma Margaret Mayfield, arquitecta de Los Osos, California. “Y son muy útiles para trasmitir las ideas a los contratistas y los arquitectos”.

La tecnología la permite a uno ver qué tipo de muebles pueden quedar bien en su casa antes de que los compre, usando la cámara de su teléfono, por ejemplo, evitándole tener que devolver muebles que no encajaron bien.

Las aplicaciones de diseño no son solo para interiores. Hay unas que ayudan a decidir qué plantas quedan bien en el jardín, y en qué sitio.

Una de las aplicaciones más populares es Houzz, usada por 40 millones de personas de todo el mundo por mes, de acuerdo con Liza Housman, vicepresidenta de la empresa. Incluye un enorme banco de datos con fotos que se pueden buscar por estilo, país o color, por ejemplo.

El portal “Visual Match” le permite a uno encargar muebles y otros productos iguales o parecidos a los de fotos. Y ofrecen la posibilidad de que un amigo ayude a decidir usando la opción “Invite a un colaborador”. También facilita el contacto con diseñadores, arquitectos y jardineros de la zona.

"View in My Room 3D", por su parte, permite fotografiar un ambiente con el teléfono y luego, usando tecnología de realidad aumentada, acomodar determinados muebles en la sala para ver cómo queda.

Para el jardín, Houzz tiene artículos y consejos de profesionales y un foro en el que los jardineros aportan sugerencias.

Otro portal, iScape, ayuda a visualizar el jardín, almacenar y compartir idea, y comprar productos para el jardín.

Como con toda tecnología, a veces aprender a usar las aplicaciones es algo tan problemático que la gente prefiere volver al lápiz y el papel. Los profesionales, por su parte, dicen que si hay un trabajo grande, es mejor contratar a especialistas.

Y no se sorprenda si el jardinero o el diseñador saca su teléfono y consulta una aplicación.

Matt McMillan, jardinero de Pound Ridge, Nueva York, dice que “a menudo consulto con la aplicación Merlin de Cornell Lab of Ornithology. También tengo libélulas, mariposas y hongos. No puedo vivir sin la aplicación de ‘Toolbox’, sobre todo su compás”.