CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Un policía y ocho hombres armados murieron en una balacera en el estado de Jalisco, en el occidente de México, informaron el lunes las autoridades.

Los policías patrullaban el poblado de Jalostotitlán el domingo en la noche cuando los agresores les dispararon desde varios vehículos, indicó la procuraduría estatal. Tras el intercambio, los cuerpos de los hombres armados yacían dentro de las camionetas o en el suelo a su alrededor.

Tres policías resultaron heridos en el tiroteo, ocurrido en una zona en la que el cártel de Jalisco está activo.

Por otro lado, una octava persona _un prisionero_ falleció en el estado de Veracruz debido a un motín carcelario ocurrido el fin de semana, informaron el lunes las autoridades de este estado con litoral en el Golfo de México.

Seis policías murieron el domingo debido a inhalación de humo después de que los prisioneros en la cárcel de La Toma iniciaron un incendio en protesta porque algunos reos peligrosos iban a ser trasladados a otra cárcel. Una séptima persona, posteriormente identificada como otro recluso, murió aparentemente como resultado de una pelea con otro de los prisioneros.

El gobernador Miguel Ángel Yunes dijo que cuatro internos “de alta peligrosidad” estaban ayudando a operar redes criminales alrededor de la cárcel de La Toma en la localidad de Amatlán de los Reyes, por lo que las autoridades decidieron transferirlos a una prisión de máxima seguridad.

Yunes no dijo cómo se llamaba el grupo criminal, pero desde hace mucho la zona es controlada por el cártel de Los Zetas.

Cuando los policías municipales que llegaron a apoyar a los agentes estatales ingresaron a la cárcel para transferir a los cuatro reos, al parecer fueron emboscados por los prisioneros, quienes impidieron su salida y desataron un incendio donde los seis agentes fallecieron asfixiados, informó el gobernador.

Yunes señaló el lunes que alguien — posiblemente un funcionario de la prisión — había filtrado información a los reclusos sobre el inminente traslado, lo que les permitió planear el ataque a los agentes. El gobernador dijo que ya se abrió una pesquisa sobre la posible fuga de información.