RIAD, Arabia Saudí (AP) — La primera ministra británica Theresa May viajó el miércoles por la noche a Arabia Saudí para reunirse con el influyente príncipe heredero, coronando un día en el que realizó una sorpresiva visita a Irak.

El viaje de May a Arabia Saudí fue para conversaciones con el príncipe Mohammed bin Salman sobre la guerra del reino en Yemen. May es la segunda gobernante europea en reunirse con el príncipe desde que éste comenzó a amasar su poder.

El miércoles por la mañana, May arribó a Bagdad, donde fue recibida por el primer ministro Haider al-Abadi.

La visita se produjo en momentos en que el grupo Estado Islámico ha sido expulsado de la última ciudad que controlaba en Irak y ha perdido en semanas recientes la capital de su declarado califato.

"En Irak, vamos a trabajar juntos para derrotar a Daesh (el acrónimo en árabe para el Estado Islámico) y mi visita se produce en un momento crítico en el que vemos colapsar el califato con la caída de Mosul y Raqqa”, les dijo May a periodistas.

"Queremos asegurarnos de que Irak puede en el futuro proveer ese estado fuerte, estable y unificado que brinde la seguridad, empleos y oportunidades que quieren y merecen todos los iraquíes”, añadió.

Al-Abadi dijo que la visita de May mostró “el respaldo y la ayuda” de Gran Bretaña en el combate al grupo Estado Islámico. Gran Bretaña tiene unos 600 soldados desplegados en el país.

"Irak va a entrar a una nueva etapa de reconstrucción e inversiones”, dijo al-Haider. "Hoy, discutimos con la primera ministra el fortalecimiento de los lazos económicos y comerciales entre los dos países”.

May visitó además Camp Taji, una base de la coalición al norte de Bagdad en la que están destacados unos 80 soldados británicos.

En Arabia Saudí, se prevé que la visita de May incluya un pedido al príncipe heredero Mohammed de que permita el paso de ayuda humanitaria por el puerto de Hodeida, en Yemen, que está en poder de los rebeldes chiíes que son el blanco de la guerra encabezada por los saudíes.

Un buque de ayuda fletado por la ONU atracó en Hodeida el martes.