MOGADISCIO, Somalia (AP) — Miles de somalíes se congregaron el viernes para orar en el sitio del ataque terrorista más mortífero en el país, mientras la cifra de muertos aumentaba a 358 y decenas de personas continúan desaparecidas.

El ministro de Información de Somalia, Abdirahman Osman, anunció el viernes que 56 personas continúan desaparecidas tras el ataque con un camión bomba en una calle de Mogadiscio. Otras 228 personas resultaron heridas y 122 han sido trasladadas vía aérea para recibir atención médica en Turquía, Sudán y Kenia.

"Este dolor durará años", dijo un jeque que encabezó las oraciones, mientras largas filas de dolientes estaban parados frente a inmuebles demolidos y dañados.

En tanto, el ejército estadounidense dijo que reanudó su campaña contra el grupo extremista islámico Al Shabab, al que se le atribuye el atentado, mediante un ataque con un dron.

El ataque se llevó a cabo el lunes a unos 56 kilómetros (35 millas) al suroeste de la capital, dijo a The Associated Press el Comando Militar estadounidense en África. Dijo que seguía evaluando los resultados.

Al Shabab ha sido responsabilizado del ataque en Mogadiscio, aunque no lo ha reivindicado. Las autoridades somalíes dicen que el ataque estuvo dirigido contra el fortificado aeropuerto internacional. Varios países tienen embajadas allí.

Estados Unidos ha incrementado su involucramiento en la nación en el Cuerno de África desde que el presidente Donald Trump aprobó la expansión de operaciones allí contra el grupo este año. Washington ha lanzado al menos 19 ataques con drones en Somalia desde enero, de acuerdo con la organización The Bureau of Investigative Journalism (Buró de Periodismo Investigativo).

Esta semana, un vocero del Pentágono dijo que Estados Unidos tiene unos 400 soldados en Somalia y agregó que "no vamos a conjeturar" sobre el envío de más soldados.

En abril, Estados Unidos anunció que iba a enviar a decenas de soldados regulares a Somalia, en el mayor despliegue en ese país en dos décadas. Dijo que el objetivo era entrenamiento logístico del ejército somalí, en el que participarían 40 soldados.

Semanas más tarde, un soldado murió en una operación contra Al Shabab. Fue el primer estadounidense en morir en combate en Somalia desde 1993.