SAN JUAN, Puerto Rico (AP) — El gobernador de Puerto Rico anunció el martes cambios en su gabinete, en momentos en que la isla se prepara para invertir un reciente influjo de fondos federales dirigidos a ayudar en la reconstrucción por los daños causados por el huracán María, al mismo tiempo que el territorio emerge de una recesión de 12 años.

Como parte de los cambios, el secretario del Tesoro de Puerto Rico servirá como jefe de despacho y el director de la autoridad financiera de Puerto Rico será responsable de atraer nuevas inversiones. "Puerto Rico está pasando por unos momentos de cambio, de oportunidad donde se requiere ejecución", dijo el gobernador Ricardo Rosselló.

Dijo que las prioridades de su gobierno son la reconstrucción tras el paso del huracán, la reforma fiscal, la reforma de educación, la restructuración de la deuda y reformar el sector de electricidad de la isla en momentos en que la Autoridad de Energía Eléctrica se encamina a una privatización.

Gerardo Portela, quien fue director de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico y que ahora será supervisada por Christian Sobrino, dijo que él quiere reposicionar a la isla en la mira de los inversionistas. "Es un gran reto, dado todo lo que está pasando con la crisis económica", dijo.

Puerto Rico trata de restructurar una parte de su deuda pública de más de 70.000 millones de dólares y reingresar a los mercados de capital. Las autoridades anunciaron el lunes por la noche que habían llegado a un acuerdo tentativo con un grupo de tenedores de bonos que posee más de 3.000 millones de dólares de deudas de la autoridad de energía de Puerto Rico.

Raúl Maldonado, el nuevo jefe de despacho, dijo que la agencia será reformada y que ahora asignará recursos a otros departamentos usando recursos de ahorros internos.

"Estamos en un momento que debemos ejecutar todos estos planes", dijo, agregando que quiere que todos los cambios mejoren la calidad de vida para la gente en la isla. "Puerto Rico necesita no sólo un renacer financiero, sino un renacer comunitario", aseguró.

Aproximadamente más de 140.000 puertorriqueños han dejado la isla de 3,3 millones de habitantes desde que el huracán azotó el 20 de septiembre y los expertos calculan que otros 300.000 podrían hacerlo en los próximos años.