CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Santiago Nieto, titular de la Fiscalía especializada en delitos electorales cesado hace una semana, rechazó el viernes ser restituido en su cargo, como intentaban lograr los partidos de la oposición, argumentando que aunque recuperaría su puesto no podría ejercer su labor con libertad.

Según precisó Nieto en un mensaje dirigido a medios de comunicación, no existen las condiciones para que desarrolle las funciones para las que fue designado. El mismo viernes, el Senado recibió una carta del exfiscal en la comunicaba su decisión, informó la cámara en un comunicado en el que también señala que el lunes se pronunciará al respecto.

Nieto investigaba reportes de Odebrecht, la constructora brasileña que ha reconocido el pago de sobornos a funcionarios de toda Latinoamérica. En concreto indagaba si fondos de esta compañía pudieron terminar en las arcas de la campaña presidencial del actual mandatario, Enrique Peña Nieto, en 2012.

La Procuraduría General de la República (PGR) decidió despedir a Nieto por supuestamente incurrir en violación a las normas internas al revelar información sobre una investigación abierta, que en México no son de dominio público, al decir a un medio de comunicación que existía “información” que dejaba entrever que Odebrecht pudo haber hecho pagos a una cuenta relacionada con Emilio Lozoya, que trabajaba en la campaña del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 2012 y luego fue director de Petróleos Mexicanos.

Lozoya tiene, además, una investigación abierta en la PGR porque antiguos ejecutivos de la brasileña dijeron que le dieron diez millones de dólares en sobornos, acusación que él niega.

Los partidos de oposición dijeron que el fiscal fue despedido porque la investigación de Odebrecht era vergonzosa para el PRI y Peña Nieto e intentaron que el Senado le restituyera en su puesto pero el resultado fue un choque político que dejó a la cámara paralizada durante unos días.

El exfuncionario aseguró el viernes que no violó ni el código de ética ni ninguna ley, que está dispuesto a “rendir cuentas” ante el Senado y que dará a conocer los resultados de sus investigaciones “oportunamente”. Añadió que su decisión de rechazar la restitución se debía también a la polarización política que había generado su cese.

Durante su gestión, Nieto se enfocó en investigar la compra de votos y el condicionamiento de programas sociales y en intentar llegar hasta los instigadores de los delitos, según dijo.