SAN SALVADOR (AP) — Con un marcado abstencionismo, los salvadoreños acudieron el domingo a las urnas para elegir a 84 diputados a la Asamblea Legislativa y 262 consejos municipales, en medio de una apretada disputa entre el ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que llega como favorita.

Si se cumplen los pronósticos de los investigadores, la derechista Arena podría elevar su número de diputados en el Congreso unicameral, al igual que las alcaldías, y se espera que el Frente tenga una caída, pero ninguno contaría con una mayoría absoluta de 43 diputados, lo que los obliga a negociar.

Las votaciones, que arrancaron con una serie retrasos, terminaron sin mayores incidentes. Miles de hombres y mujeres y hasta familias completas lucieron las camisas de sus partidos y algunos incluso las fotos de sus candidatos preferidos.

Antes del cierre de las casillas, el magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral, Julio Olivo, encabezó el proceso público para poner en cero el sistema de conteo con el fin de procesar los datos de las actas provenientes de las 9.422 juntas receptoras de votos en todo el país.

Según una encuesta de boca de urna del periódico La Prensa Gráfica hasta las 12 horas del día, el 21,3% de las personas registradas para votar había asistido a ejercer el sufragio.

“La afluencia es baja si se le compara con lo registrado en 2015, cuando, a la misma hora, ya había votado el 23,3% de las personas registradas”, señala el estudio.

La procuradora para la defensa de los derechos humanos, Raquel de Caballero, que hizo un recorrido por varios centros de votaciones, resaltó que “hay abstencionismo, la gente no llega a votar, los centros están solos”, en comparación con otras elecciones.

Las votaciones debían comenzar a las 7 de la mañana, pero en muchos lugares se atrasaron hasta más de una hora. Las urnas cerraron a las 5 de la tarde, y los primeros resultados oficiales se estiman alrededor de las 10:30 de la noche.

El presidente Salvador Sánchez Cerén, que ejerció el sufragio junto a su esposa, destacó que los comicios “se han realizado con mucha normalidad y tranquilidad”.

Pero los inconvenientes al principio de las votaciones no desalentaron a quienes ya habían decidido votar.

“Esto es ya normal. Nunca abren a la hora anunciada, pero yo no me voy hasta que me permitan votar”, dijo a The Associated Press Consuelo Durán, una mujer de 62 años que pese a sus problemas de salud fue una de las primeras en llegar a la casilla en el edificio del Instituto Nacional de los Deportes en la capital salvadoreña.

“Ya cumplí con mi deber, ya voté y me voy tranquilo”, manifestó Matías Chavarría luego de ejercer el sufragio en uno de los centros de votación más grandes de San Salvador.

Arena _que gobernó el país de 1989 a 2009_ llega como favorita para ganar la mayoría de los 262 municipios y recuperar la alcaldía de San Salvador, que perdió en los comicios de 2015 cuando el Frente postuló a Nayib Bukele, que ahora no compite porque fue expulsado del partido.

Las encuestas ubican en una tercera posición, pero lejos de Arena y del Frente, a la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), un partido conservador formado por disidentes de Arena que dejaron el partido cuando el expresidente Tony Saca fue expulsado.

El Frente, que en 2009 y 2014 ganó la presidencia de la República, aparece con desventaja ante Arena.

Para la aprobación de leyes se necesitan los votos de al menos 43 de los 84 diputados, mientras que para elegir a los magistrados de la Corte Suprema, al fiscal general y la aprobación de préstamos internacionales se requiere una votación calificada de 56 sufragios.

En estas elecciones está también en juego el control de la alcaldía de San Salvador, y según todas las encuestas Arena volverá a gobernar la capital con su candidato Ernesto Muyshondt.