TEGUCIGALPA (AP) — Los hondureños se preparan para votar el domingo a quien gobernará el país por los próximos cuatro años en medio de un ambiente de tensión por la intención del presidente Juan Hernández de postularse para la reelección, lo que es rechazado por la oposición.

Dos partidos políticos -el izquierdista Libertad y Refundación (Libre) e Innovación y Unidad, de tendencia socialdemócrata- integran la denominada Alianza Opositora contra la Dictadura para impedir que Hernández continúe en el poder.

El líder de Libre es el expresidente Manuel Zelaya, derrocado por los militares en junio de 2009, siete meses antes de concluir su gestión, por buscar la reelección. 

En la contienda figuran también los tradicionales partidos Nacional, actualmente en el poder, y el centrista Liberal. 

La Alianza Opositora lleva como candidato presidencial al periodista televisivo Salvador Nasralla, quien denunció que "el fraude electoral lo gesta el gobierno férreamente controlado por Hernández".

Anunció que la Alianza ha distribuido grupos especiales de activistas en todas las localidades del país para "evitar las acciones fraudulentas de los oficialistas".   

El mandatario ha rechazado las acusaciones.

La constitución de 1982 no permite la reelección y establece que quienes la promuevan serán declarados traidores a la patria e inhabilitados por 10 años para ejercer cargos públicos. 

Sin embargo, un fallo de la Corte Suprema de Justicia de mayo de 2015, que los opositores califican de "ilegal" e "ilegítimo", abrió la posibilidad de que el presidente sea reelecto.

"Los hondureños disponen de cinco días para reflexionar por quiénes votarán", dijo en rueda de prensa el magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Ramiro Lobo, al prohibir desde la primera hora del martes las actividades proselitistas de los 10 partidos que participan en los comicios.

Durante este “silencio electoral” los políticos podrán usar los medios de comunicación sólo para difundir sus planes de gobierno y no podrán divulgar avisos ni realizar concentraciones públicas. La ley establece sanciones de 3.000 a 15.000 dólares contra quienes violen esa prohibición.

El candidato liberal es Luis Zelaya, profesor universitario e ingeniero civil de profesión. El resto de los postulantes representan a minúsculas agrupaciones políticas.

Esta es la décima justa electoral desde que Honduras retornó a la democracia en 1980 luego de casi dos décadas de regímenes militares.   

Más de seis millones de hondureños mayores de 18 años están habilitados para escoger a unos 3.000 funcionarios estatales, entre ellos el presidente, tres vicepresidentes, 298 alcaldes municipales, 256 congresistas y 40 diputados al Parlamento Centroamericano con sede en Guatemala.