BOGOTÁ (AP) — Fiscales colombianos acusaron a 13 empleados de Chiquita Brands International de ayudar a un escuadrón de la muerte derechista que asesinó a cientos de personas a fines del siglo XX y principios del actual.

En un comunicado emitido el viernes, los fiscales indicaron que rastrearon pagos efectuados por una filial local de Chiquita a un grupo paramilitar que operaba en la inestable región colombiana de Uraba de 1996 a 2004. Presuntamente parte del dinero fue utilizado para adquirir cientos de ametralladoras.

La empresa con sede en Fort Lauderdale, Florida, indicó en 2007 que se vio obligada a pagar dinero de protección a paramilitares y guerrilleros que operaban cerca de sus plantaciones de plátanos, y pagó una multa de 25 millones de dólares como parte de un acuerdo en un tribunal estadounidense.

La compañía no ha respondido a los nuevos cargos presentados por los fiscales colombianos.