GINEBRA (AP) — La oficina de derechos humanos de la ONU dijo el martes que ha verificado la muerte de 136 civiles y no combatientes yemeníes en 11 días debido a los ataques aéreos de la coalición encabezada por Arabia Saudí contra los rebeldes chiítas.

El vocero de la Alta Comisión de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, dijo que la organización está “profundamente preocupada” por el aumento de las bajas civiles tras el asesinato a principios de diciembre del expresidente yemení Ali Abdullah Saleh.

Los rebeldes conocidos como hutíes mataron a Saleh aparentemente porque se volvió contra sus antiguos aliados. Colville dijo que las matanzas se registraron entre el 6 y el 16 de diciembre en cuatro provincias norteñas.

Los ataques, que también dejaron 87 heridos, alcanzaron el canal de televisión de los rebeldes, un hospital en Hodeida, sobre el Mar Rojo, y una fiesta de bodas en las que murieron una mujer y nueve niños, dijo la comisión.

Siete ataques a un cuartel policial en Saná el 13 de diciembre mataron al menos a 43 presos, todos ellos aparentemente leales al presidente Abed Rabbo Mansour Hadi, quien cuenta con el respaldo de la coalición.

“Creo que se puede dar por sentado que fue un error”, dijo Colville. “Su intención no era matar prisioneros de su propio bando”.

La cifra confirmada de muertos en los 11 días era de 115, pero aumentó a 136 tras el ataque el viernes a una granja en la gobernación de Hodeida que mató a 20 personas, 14 de ellas niños.

Cientos de personalidades destacadas exhortaron a los gobiernos de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña el martes a que dejen de “alimentar las llamas de la guerra” en el empobrecido Yemen. La declaración firmada por 355 personalidades apareció en el día 1.000 de la guerra, que ha provocado en el país árabe más pobre la crisis humanitaria más grande del mundo.

Los firmantes incluyen ocho premios Nobel, jerarcas religiosos, legisladores y defensores de los derechos humanos.