La NASA necesita un plan de respaldo para que los astronautas lleguen al espacio, dadas las demoras adicionales que se prevén para las nuevas cápsulas comerciales tripuladas, recomendó el miércoles la Oficina de la Contraloría del Congreso.

Es la principal sugerencia del último informe de la GAO _siglas en inglés de dicha oficina_ sobre las cápsulas para tripulantes que desarrollan SpaceX y Boeing.

Ambas compañías tienen el objetivo de efectuar pruebas de vuelo al final de este año. Sin embargo, la GAO advirtió en su informe de 47 páginas que, a pesar de los avances, es probable que haya más demoras. Si se acumulan las postergaciones, la GAO teme que podría haber un período en que Estados Unidos deje de tener acceso a la Estación Espacial Internacional.

Este mes se cumplieron siete años desde el último vuelo de uno de sus transbordadores espaciales, y desde entonces la NASA le ha estado pagando a Rusia hasta 82 millones de dólares por persona para trasladar a astronautas estadounidenses de y hacia la estación. Pero ese contrato vencerá al final del año próximo.

“La NASA analiza posibles opciones, pero no tiene un plan de contingencia para asegurar el acceso ininterrumpido de Estados Unidos”, se afirma en el informe.

La auditoría también encontró que la agencia espacial carece de una estrategia coherente para medir el riesgo que corren los tripulantes en estas nuevas naves espaciales.

Desde 2014, SpaceX y Boeing han estado compitiendo en ser las primeras en llevar a estadounidenses al espacio desde Estados Unidos, tres años después de que concluyera el programa de transbordadores espaciales. Fue entonces cuando la NASA firmó contratos por casi 7.000 millones de dólares con las dos empresas para que desarrollaran cápsulas y las probaran en vuelo. El acuerdo estipula que la nave espacial debe estar certificada para 2017.