LONDRES (AP) — Keith Richards no lleva una lista de los 10 mejores álbumes de los Rolling Stones. Pero si lo hiciera, no dudaría en colocar "Sticky Fingers", cuya edición de lujo sale a la venta la próxima semana, entre los primeros lugares.

"Lo pongo allá arriba", dijo el músico en una entrevista reciente. "No los categorizo como No. 1, No. 2, No. 3, pero está por ahí en algún lado, entre los primeros cuatro o cinco discos".

Con su provocativa portada diseñada por Andy Warhol y un fuerte trabajo de saxofón en clásicos como "Brown Sugar" y "Can't You Hear Me Knocking", el álbum ha sido por años un favorito entre los fans que lo escucharon por primera vez en 1971.

Se lanzó en lo que muchos consideran como el pico creativo de los Stones, un periodo que incluyó "Beggars Banquet", "Let It Bleed" y "Exile on Main Street".

El álbum toma a la banda en transición, cuando Mick Taylor asumió completamente su papel como sucesor del fallecido Brian Jones. Los Stones también se salieron de su elemento grabando varias canciones en el afamado estudio Muscle Shoals Sound en la rural Alabama, en lugar de los estudios que habían frecuentado en Londres.

Richards recuerda ese estudio como "una cuarto mágico" con un sonido distintivo que hizo que la grabación fuera pan comido.

"Es nato, con razón salieron tantas grabaciones maravillosas de ahí", dijo vía telefónica. "Todo lo que uno tenía que hacer era conectar un micrófono y listo".

El guitarrista dijo que dudó de la moda de relanzar ediciones más extensas de viejos clásicos hasta que en el 2010 le fue sorprendentemente bien a una nueva versión de "Exile", que incluso encabezó las listas de popularidad británicas casi cuatro décadas después de su lanzamiento original.

"Olvidé que, básicamente, habían pasado un par de generaciones desde que salió el primero", dijo Richards. "Luego de 'Exile' me di cuenta de que conquistamos a una enorme cantidad de nuevos seguidores jóvenes porque pensaban que era una nueva grabación".

La banda ha considerado la idea de tocar todo "Sticky Fingers" en su gira actual, aunque ofreció una versión completa en un club en Los Angeles y luego sólo un puñado de las canciones en el primero de sus conciertos en estadios.

El vocalista Mick Jagger había advertido que el disco contiene demasiadas baladas como para los tradicionalmente animados conciertos de los Stones.

Richards, de 71 años, dijo en su autobiografía de 2010 que a estas alturas no le importaría dormirse en sus laureles del rock 'n' roll. Pero actualmente tiene varias metas, incluyendo un deseo incontenible de volver al estudio con la banda tras un prolongado receso. Su último disco entero en estudio, "A Bigger Bang", salió hace ya una década.

"Siempre hemos hablado de hacer un disco de blues, pero no estoy seguro", dijo Richards.

"Estaría feliz de meterlos de nuevo al estudio y grabar lo que sea", añadió. "A veces se nos ocurren las mejores cosas en el estudio. Simplemente estaría feliz de meterlos ahí".

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