BUENOS AIRES (AP) — La Oficina Anticorrupción inició el viernes una investigación contra un funcionario de la presidencia argentina que habría ocultado una cuenta de 1,2 millones de dólares en Andorra.

El implicado es el subsecretario general de Presidencia de Argentina, Valentín Díaz Gilligan, quien según una investigación del diario El País de España ocultó el dinero en una cuenta de la Banca Privada d’Andorra (BPA) entre 2012 y 2014.

La Oficina Anticorrupción advirtió que según la ley de ética pública los funcionarios deben declarar el patrimonio que poseen al momento de asumir el cargo y sus antecedentes laborales de los últimos tres años.

"Los funcionarios tendrán que demostrar que las acusaciones no tienen sustento", dijo el presidente Mauricio Macri sobre el caso del subsecretario en rueda de prensa. “Tenemos un apego absoluto a la transparencia”, agregó.

Díaz Gilligan, quien asumió en 2015 su cargo en la presidencia, admitió que no declaró la cuenta ante el fisco porque los fondos no eran suyos sino de la empresa británica de intermediación de futbolistas Line Action. La cuenta en Andorra estaba a nombre de la compañía, de la cual el funcionario figuraba como accionista hasta 2014.

“No obtuve compensación alguna por parte de la empresa mencionada. Ni sueldo, ni honorarios, ni dividendos. Por esta razón es que no tuve ingresos que declarar en Argentina”, explicó en declaraciones a la agencia estatal Télam.

En su descargo al diario El País, el subsecretario indicó que había aceptado que su nombre figurara en la cuenta a pedido de su “amigo” uruguayo Francisco “Paco” Casal, reconocido representante de jugadores, debido a una causa judicial en su país por problemas con el fisco que le impedían aparecer como titular de la firma.

Andorra --antiguo paraíso fiscal-- eliminó el secreto bancario en 2017.

La Oficina Anticorrupción adelantó que requerirá aclaraciones al funcionario y que solicitará información a la Banca Privada d´Andorra (BPA), entre otras medidas.

El secretario general de la presidencia Fernando De Andreis, dijo en rueda de prensa que “está tranquilo con las explicaciones” que dio su subalterno. “No tiene ninguna empresa off-shore ni nada que se le parezca sino que asesoró a distintas compañías argentinas y extranjeras y ésta es una de ellas”, agregó.

No es la primera vez que un miembro del gobierno argentino debe dar explicaciones como titular de cuentas en los denominados paraísos fiscales. El propio mandatario fue objeto de una investigación judicial por supuesto lavado de dinero luego de que filtraciones de documentos en Panamá lo señalaran como titular de una firma de ultramar. La justicia desestimó la acusación por lavado, pero continúa en trámite una causa por evasión fiscal.

El jefe de inteligencia, Gustavo Arribas, también tuvo que dar explicaciones por transferencias de dinero a una cuenta en Suiza luego de que un arrepentido del escándalo de corrupción que sacude a Brasil declarara que le transfirió cerca de 850.000 dólares en supuestos sobornos provenientes de las constructoras Odebrecht y OAS. La acusación también fue desestimada por la justicia argentina.