MILÁN (AP) — Sara Errani no pudo contener las lágrimas el miércoles al insistir que no es una tramposa, después de ser suspendida por dos meses por un caso de dopaje.

La Federación Internacional de Tenis anunció la sanción el lunes, después que la italiana arrojó positivo a la sustancia prohibida letrozole en un control realizado en febrero.

La subcampeona del Abierto de Francia de 2012 atribuyó el resultado a contaminación de sus alimentos por un medicamento que su madre utiliza para combatir el cáncer del seno.

“La sentencia es clara: fui hallada culpable de consumo involuntario de una sustancia que no tiene ningún efecto dopante en una mujer”, dijo Errani en una conferencia de prensa. “No sé cómo pudo haber sucedido que una medicina en forma de pastilla que utiliza mi madre haya terminado en la comida, pero es la única alternativa posible, porque hemos descartado todas las demás”.

Errani recibió la notificación de los resultados el 28 de abril, pero dijo que decidió jugando con la esperanza de poder evitar una sanción.

“Seguí jugando porque sabía que no había hecho nada incorrecto”, afirmó al tenista de 30 años que ocupa el puesto 98 en el ranking mundial. “Esperaba y me esforcé para que me absolvieran, pero desafortunadamente la prueba de cabello que presenté no fue aceptada por un tecnicismo legal”.

La suspensión de Errani culmina el 2 de octubre, por lo que se perderá el Abierto de Estados Unidos, el último Grand Slam de la temporada.