WASHINGTON (AP) — Un funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos dijo el martes a senadores que su agencia había advertido al gobierno del presidente Donald Trump que la separación de familias inmigrantes sería peligrosa para los menores. Pero algunos altos funcionarios de inmigración aprovecharon la audiencia en el Senado para defender cómo se ha implementado dicha política y uno comparó los centros de detención de familias con un “campamento de verano”.

Un funcionario dijo ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado que cuando el gobierno de Trump desarrollaba sus políticas de inmigración, algunos funcionarios de Salud y Servicios Humanos manifestaron preocupación “sobre cualquier medida que pudiera resultar en la separación de familias debido a las dudas que teníamos respecto del interés superior de los menores”. El comandante Jonathan D. White, del Cuerpo de Comisionados del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, una rama del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés), afirmó que tenían incertidumbre en cuanto a si su agencia contaba con los recursos suficientes para manejar una gran cantidad de inmigrantes detenidos.

“No hay duda de que separar a los menores de sus padres conlleva el riesgo considerable de causar daño psicológico traumático”, afirmó White.

Cuando el senador demócrata Richard Blumenthal preguntó qué contestaron los estrategas de las políticas del gobierno a las autoridades del HHS, White dijo: “La respuesta fue que no había ninguna política que resultara en la separación de los niños de sus familias”. White es un funcionario de carrera que ha estado con el HHS durante tres gobiernos.

La Comisión de Asuntos Jurídicos interrogó a funcionarios sobre la política de separar a menores migrantes de sus familias detenidas. Trump desechó esa política hace más de un mes debido a las críticas de demócratas y republicanos. Sin embargo, de los más de 2.500 menores separados inicialmente de sus padres y tutores, centenares continúan en custodia federal, incluidos más de 400 cuyos padres ya no están en Estados Unidos.

Legisladores y periodistas que han visitado algunos centros de detención en el país y los propios migrantes han contado las malas condiciones de esos lugares. Los principales miembros de la Comisión de Asuntos Jurídicos _el republicano Charles Grassley y la demócrata Dianne Feinstein_ solicitaron a los inspectores generales de dos agencias federales que investiguen las versiones periodísticas de que inmigrantes han sido víctimas de abuso sexual y de otra índole en algunos centros.