MONTEVIDEO (AP) — El gobierno uruguayo y la empresa finlandesa UPM firmaron la tarde del martes un contrato preliminar de inversión para la construcción de una mega planta de celulosa en el centro del país, a cinco kilómetros de la ciudad de Paso de los Toros, a orillas del río Negro.

La obra sería la mayor inversión en la historia de Uruguay. De concretarse, ésta sería la segunda planta con UPM y la tercera en el país.

Construir la pastera demandaría de la empresa una inversión de 2.400 millones de dólares, lo que sumado a otros costos alcanzaría una cifra cercana a los 4.000 millones, dijo el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, en una conferencia de prensa conjunta tras la firma. Por su parte, Uruguay se compromete a invertir 1.000 millones de dólares en mejorar sus rutas, vías férreas y puertos.

García agregó que si la planta se construye las exportaciones uruguayas aumentarían en 1.000 millones de dólares anuales, el PBI subiría 2% anual, se crearían 8.000 nuevos empleos directos o indirectos y se pagarían 200 millones de dólares en salarios.

La planta produciría más de dos millones de toneladas de pasta de celulosa al año. En una negociación que se extendió durante un año y cinco meses y que aún no está concluida, se estableció que la empresa pagará un canon de siete millones de dólares anuales a Uruguay durante sus primeros 20 años de operativa, y luego la mitad.

Las dos plantas que ya operan en el país producen hasta 1,3 millones de toneladas anuales cada una. Actualmente, la celulosa ocupa el segundo puesto en el ranking de exportaciones. Sólo la supera la carne.

Tras la firma, UPM emitió un comunicado señalando que el acuerdo “define los roles, compromisos y plazos de ambas partes, así como aspectos relevantes a ser acordados antes de la decisión final de inversión”.

“El gobierno de Uruguay afirma su seria determinación con este contrato y con el cronograma acordado. El contrato sienta las bases para la planificación de UPM de una planta de celulosa de última generación", afirmó por su parte Jaakko Sarantola, directivo de la compañía.

La negociación entre el gobierno y compañía finlandesa provocó que semanas atrás renunciara a su puesto uno de los principales técnicos del Ministerio de Economía, Andrés Masoller. Dirigentes de la oposición política y diversas organizaciones sociales reclamaron entonces que se hiciera público lo que se estaba negociando.

La otra planta que UPM ya tiene en el país, a orillas del limítrofe río Uruguay y frente a la ciudad argentina de Gualeguaychú, provocó en 2006 un serio conflicto con Argentina. El diferendo llegó hasta la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que en 2010 permitió seguir operando a la pastera al no comprobarse la supuesta contaminación del curso de agua compartido que alegaba Argentina.

El río Negro es un curso de agua que nace en Brasil y, luego que se interna en Uruguay, se transforma en un cauce interno que desemboca en el río Uruguay.

Según dijo García, la empresa se compromete a ceder tres millones de dólares al año durante los primeros cuatro años de operación para mejorar las aguas de río Negro.