SANTO DOMINGO, República Dominicana (AP) — Los casos sospechosos de fiebre chikungunya se duplicaron en las dos últimas semanas en todo el Caribe y especialmente en República Dominicana, donde la enfermedad transmitida por un mosquito ha afectado a unas 53.000 personas.

El ministro de Salud Alfredo Hidalgo informó que sólo en la provincia de San Cristóbal, donde se detectó en marzo un primer brote, ya se han registrado poco más de 28.000 casos.

El hospital público de San Cristóbal, a unos 35 kilómetros al oeste de la capital, recibe a diario más de 200 pacientes con los síntomas de la enfermedad, entre ellos decenas de niños, mientras el mayor nosocomio de la capital habilitó una sala especial para casos de chikungunya.

La enfermedad es común en Asia y Africa desde 1953 y se detectó por primera vez en el Caribe en diciembre del 2013 en el territorio francés de Saint Martin.

La representante de la Organización Panamericana de la Salud, Lilian Reneau-Vernon, informó el lunes que la enfermedad se ha detectado en 18 países caribeños con más de 103.000 casos, la mayoría de ellos en República Dominicana, Haití, Martinica y Guadalupe.

Aunque la fiebre Chikungunya no representa de forma directa peligro de muerte, sus síntomas pueden agravar enfermedades preexistentes, como la diabetes e insuficiencia renal, y conducir al deceso.

Reneau-Vernon confirmó que se han registrado 14 fallecimientos en el Caribe relacionados con la fiebre.

En República Dominicana, las autoridades sanitarias indicaron el martes que investigan las causas del deceso de una adolescente que presentaba los síntomas de la enfermedad.

La artritis epidémica chikungunya es transmitida a través de la picadura del mosquito aedes aegipty, que también propaga el dengue, y sus síntomas incluyen prolongadas fiebres, intensos dolores en las articulaciones que pueden inhabilitar a los pacientes por varios días, así como diarrea, vómito y erupciones en la piel.

A diferencia del dengue, los dolores provocados por la chikungunya son más intensos y los síntomas pueden durar hasta dos años. Los pacientes quedan inmunes después de padecerla.

Para contrarrestar la velocidad de la propagación de la enfermedad las autoridades sanitarias dominicana realizaron el fin de semana una jornada nacional de destrucción de posibles criaderos del mosquito, que se reproducen en estanques de agua, y tienen previsto realizar otras en los próximos días.

Según Hidalgo, técnicos de salud y empleados públicos visitaron unas 430.000 viviendas y eliminaron 120.000 criaderos.

El ministro de Turismo, Francisco Javier García, aseguró el martes que la epidemia no ha afectado a ese sector, que con cuatro millones de viajeros al año es uno de los principales motores de la economía dominicana y receptor de divisas.

"No tengo ninguna información" de cancelaciones por parte de los operadores turísticos, insistió. "Todos los mercados (de la oferta turística) están creciendo en un porcentaje extraordinario".

Aseguró que los hoteles han seguido los lineamientos de las autoridades sanitarias para evitar contagios entre los turistas.

Arturo Villanueva, representante de la asociación de hoteles y restaurantes, insistió que hasta el martes ningún turista se había visto afectado por la fiebre. Aseguró que ningún hotel ha reportado cancelaciones por parte de viajeros que tienen previsto disfrutar las playas dominicanas.